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escrito por Redacción
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Dicho con mucho respeto, los cabezas de cobre tienen ahora enormes motivos para envalentonarse. Según el instituto de estudios moleculares John Radcliff, de Inglaterra, los co-lorines descienden de los terribles hombres de Neandertal, una especie mayoritaria en Europa hace 200 mil años, y que se caracterizó por su robustez, belicosidad, baja estatura (1.65) y canibalismo.
Esta ruda estructura genética podría ser un buen motivo para enfrentar las burlas que sufren nueve de cada diez niños colorines, según publicó el diario francés “Le Monde”. Y ni hablar de retroceder a la infame época en que la Inquisición de la Iglesia Católica mandaba quemar vivas en la hoguera a las mujeres de pelos cobrizos -Nicole Kidman podría haber sido una de ellas- porque eran “brujas”.
La susodicha publicación contó que un grupo de investigadores descubrió el llamado “gen rojo”, que es el que le da ese particular color al cabello y la piel de los seres humanos. Dicho gen tendría una antigüedad de entre 50 mil y 100 mil años, de acuerdo con Rosalind Harding, miembro del equipo de científicos.
Los Neandertales desaparecieron hace 40 mil años, en pleno paleolítico, ante la irrupción de una nueva especie, el homo sapiens sapiens, antecesor del hombre actual. Sin embargo, antes de su extinción, el sapiens sapiens y el Neandertal alcanzaron a mezclarse aisladamente, lo que derivó en la pervivencia de este gen en algunos hombres.
Hoy los colorines no son muy abundantes, no obstante, una de las mayores concentraciones se halla en las islas británicas; allí, el 10% de los escoceses tiene los cabellos rojizos, y el 40% porta el mencionado gen.
Aprovechando este hallazgo, el zoológico de Londres convidó a todos los pelirrojos del Reino Unido a conocer a un recién nacido muy especial. Se trata de Laa Laa, un monito colorín. La oferta es tentadora, entran dos y paga uno. 9.500 personas llegaron a retirar sus entradas, y según “Le Monde”, fueron tolerados todos los matices, desde el cobrizo hasta el rubio colorado. |