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escrito por Redacción
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Científicos de varios países han colaborado en el análisis de fósiles de cetáceos (ballenas, delfines…) para hacer un seguimiento de la evolución de su sentido del oído. Los resultados ponen de manifiesto los cambios que se produjeron en el oído externo y medio de las ballenas, necesarios para su transición de animal terrestre a criatura marina.
El oído es el órgano sensorial más importante para las ballenas modernas, ya que detectan a sus presas mediante ecolocalización. Un oído direccional se hace esencial. De hecho, una ballena ciega encontraría comida sin dificultades. Una sorda se moriría de hambre.
El estudio documenta cómo evolucionó el oído de las ballenas, y se ha basado en fósiles de cetáceos que representan a cuatro grupos de ballenas primitivas. Los primeros cetáceos, que se movían en los mares antiguos de hace 50 millones de años, utilizaban el mismo sistema de transmisión del sonido que los mamíferos terrestres, de modo que oían mal bajo el agua. Otros más modernos, en cambio (de hace unos 43 a 46 millones de años), mantuvieron el sistema mamífero terrestre, pero también desarrollaron un nuevo sistema de transmisión de sonidos.
Hans Thewissen y Sirpa Nummela, autores principales del trabajo, explican que el nuevo sistema era similar al que tienen ahora los cetáceos. Las ballenas de esa época podían oír mejor bajo el agua que sus antecesoras, pero también podían oír en el aire. Sin embargo, la existencia de los dos sistemas comprometía su calidad. Hace unos 40 millones de años, el oído mamífero desapareció y empezó a desarrollarse el sistema de transmisión de sonidos moderno de los cetáceos. Aún no eran ecolocalizadores, pero se había hecho un importante paso adelante. |