NADIE PENSABA HACE 20 AÑOS, CUANDO SE
PRESENTÓ EL PRIMER ORDENADOR PORTÁTIL, QUE SE IBA A CONVERTIR EN EL
REY. EN 1985 MUY POCA GENTE PUDO DISFRUTARLO, PERO HOY ES LA PRIMERA
OPCIÓN DE COMPRA DE LOS ESPAÑOLES
Se
independizó de la mesa de trabajo hace ya 20 años. No tenía ni disco
duro ni ratón, pero el Toshiba T1000, el primer portátil moderno,
tampoco los necesitaba. Su sistema operativo, el MS-DOS 2.11, estaba
almacenado en una memoria ROM y no podía mostrar gráficos en su
pantalla monocroma y panorámica de 640 x 200 píxeles. Con un procesador
a 4,7 Mhz y sólo 512 KB de memoria RAM —ampliables hasta 1,2 MB a
cambio de una pequeña fortuna— tampoco podía presumir de potencia.
Formatear un disco en su unidad de 3,5" llevaba una eternidad; cargar
un programa en la memoria era la mejor forma de justificar una pausa
para el café.
Con un precio aproximado de 1.000 euros de los de entonces, pocos
usuarios podían permitirse el capricho de tener uno. Y, sin embargo, a
pesar de lo limitado que nos parece hoy en día, el T1000 fue una
auténtica revolución en 1985, un año en el que además se registró el
primer dominio .com. "La gente reaccionaba con incredulidad y verdadero
interés al verlo. Pensaban que era una máquina inferior, para jugar al
comecocos. Era difícil asumir que en aquellas dimensiones hubiera un
ordenador operativo con prácticamente las mismas prestaciones que un PC
voluminoso encima de una mesa", asegura Eugenio Sanz, director general
de la empresa BDI Comunicación y uno de los pocos españoles que puede
presumir de haber utilizado uno. El T1000 pesaba 3,4 kilos y medía 31 x
28 x 5 centímetros. Sus aplicaciones eran muy limitadas, "básicamente
se utilizaba para escribir textos y almacenarlos", añade Sanz.
APUESTA POR EL LCD. Muchos de los componentes que hoy
consideramos imprescindibles en ordenadores portátiles fueron
innovaciones muy arriesgadas hace 20 años, como la pantalla LCD. Otros
equipos portables de la época —con pesos superiores a los seis kilos—
utilizaban pequeños monitores de tubo o incluso primitivas pantallas de
plasma que sólo podían mostrar un color, el amarillo, y que desprendían
un intenso calor. La batería recargable de Níquel-Cadmio del T1000, con
capacidad para cinco horas de trabajo, fue también otra de las grandes
apuestas de Toshiba y demuestra que, aunque en algunos aspectos
—potencia y velocidad— se ha avanzado a pasos de gigante, en lo que
respecta a las baterías seguimos atascados en la década de los 80.
Hoy en día, los herederos del T1000 son los reyes de la industria. El
mercado español de estas máquinas creció durante el pasado mes de enero
un 33,2% con respecto al mismo mes del año anterior, según datos de la
consultora Context. El portátil es también la primera opción de los
españoles que compran por primera vez un PC para el hogar. Aunque no se
viaje con él, resulta cómodo poder mover la máquina entre las distintas
habitaciones de la casa o conectar el ordenador a la televisión cuando
se quiere ver una película en DivX. El despegue de las redes
inalámbricas e Internet también lo ha convertido en una máquina
imprescindible en el sector empresarial.
Para los fabricantes de PC, el portátil es una tabla de salvación. Este
año la consultora Gartner espera que se vendan 199 millones de
ordenadores —tanto sobremesa como portátiles—, un 9% más que en 2004.
Parecen buenas noticias, pero, en realidad, el crecimiento de las
ventas comienza a frenarse. En 2004, sin ir más lejos, fue de 11,6%.
Con los reducidos márgenes de beneficio de la informática sobremesa,
vender portátiles es prácticamente la única forma de cuadrar la cuenta
de resultados.
FUTURO. Con un ritmo de crecimiento espectacular, ¿puede el
portátil terminar con el ordenador sobremesa? Para la empresa Intel, el
ordenador del futuro será ambos a la vez. Bajo el nombre de Florence,
la compañía reveló el año pasado un prototipo de ordenador que puede
adaptarse para funcionar como sobremesa, como portátil o como tableta.
Además del monitor principal, Florence incorpora un pequeño LCD de
cinco líneas de texto en el chasis en el que se pueden leer los correos
electrónicos que llegan o las citas y recordatorios sin necesidad de
encender el ordenador. También funciona como un centro de
entretenimiento, capaz de sintonizar la televisión y grabar la emisión.
Aunque se trata de un prototipo, y no de una máquina comercial,
Florence incorpora avances que llegarán a finales de este año y durante
2006 a los portátiles de consumo. Durante el pasado Intel Developer
Forum, celebrado en San Francisco los días 1, 2 y 3 de marzo, la
compañía californiana avanzó los detalles de Napa, la próxima
generación de ordenadores portátiles Centrino. Entre sus
características más destacadas está Yonah, nombre en clave del nuevo
microprocesador de la plataforma. Yonah es el primer procesador de
doble núcleo pensado para la informática portátil y será capaz de
ejecutar dos tareas simultáneamente —un videojuego y un grabador de TV,
por ejemplo— sin que el rendimiento se vea afectado. La compañía espera
que a mediados de 2006 el 70% de los ordenadores domésticos de gama
media y alta —tanto portátiles como sobremesa— tenga procesadores de
doble núcleo. "Lo más importante, sin embargo, es que con Napa y Yonah
vamos a conseguir reducir aún más el tamaño de los portátiles. Sonoma
era un 13% más pequeño que la primera generación de Centrino, y Napa
será un 17% más compacto que Sonoma", asegura Pat Gelsinger,
vicepresidente de Intel.
AMD también prepara un procesador de doble núcleo para informática
portátil y que podría llegar a finales de año. La compañía presentó
hace menos de 10 días el procesador Turion, de 64 bits y expresamente
desarrollado para competir con el Pentium M de Intel. Hasta ahora, los
portátiles que equipaban un procesador de 64 bits utilizaban la versión
sobremesa del procesador, con el consiguiente aumento en el consumo.
Ambas compañías están de acuerdo, sin embargo, en la necesidad de
desarrollar un sustituto eficiente para las baterías de litio,
incapaces de mantener el portátil encendido durante una jornada de
trabajo. Durante la pasada edición de CeBIT, Fujitsu presentó una pila
de combustible pensada para acoplarse a una bahía de CD-ROM. Esta pila,
que funciona mediante la combustión de metanol podría sustituir al
litio a finales de esta década.
EL FUTURO
El Florence, un prototipo desarrollado por Intel que se adapta a las
necesidades del usuario. Puede funcionar como sobremesa o plegarse
—como en la imagen de abajo— en formato tableta o portátil. El teclado
es modular y puede separarse en tres piezas, una de las cuales se
convierte en un mando a distancia para controlar el equipo. Pesa dos
kilos y mide aproximadamente lo mismo que un folio A4. |