|
Hombre en horno de 284 grados |
|
|
Un argentino de 48
años permaneció ayer veinte minutos dentro de un horno industrial bajo
una temperatura de 284 grados y logró ingresar formalmente al libro
Guinness de los récords.
(Derf) La hazaña fue certificada por un escribano público y se produjo
sin contratiempos ni lesiones. Tras retirarse las mudas de ropa que lo
protegieron del calor, Antonio Acosta -un reparador de hornos de
panadería- afirmó haber cumplido "un sueño".
El desafío de Acosta se produjo ayer en la panadería San Cayetano
(Montevideo 6270) y tras haber cumplido su meta pasó a convertirse en
el "hombre horno", certificado por los Guinness.
Don Antonio hace más de 30 años que es reparador de equipos de alta
temperatura. "Siempre tuve la inquietud y por mi oficio debo soportar
mucho calor porque los hornos se arreglan en caliente", narró a La
Capital.
Ayer sintió la confianza necesaria para desafiar sus propios límites y
protegido con seis mudas de ropa (todos joggings de algodón), cuatro
gorros de lana, un toallón en el rostro y guantes de cuero reforzado,
ingresó al horno que en veinte minutos alcanzó los 284 grados
centígrados.
Para constatar la veracidad de los sucedido y dar fe de esta "prueba de
fuego", se hizo presente en el lugar el escribano Carlos Gascheto,
mientras una cámara de Canal 5 filmó la proeza.
Así, y con los trámites ya iniciados ante el libro de las hazañas más
descabelladas, Acosta pasó a convertirse en el "hombre horno". "No creo
que tenga competidores, en el país debe haber unas diez personas que
hagan este trabajo con mucha temperatura. El único antecedente que
informó Guinness fue de unos soldados que en la Segunda Guerra Mundial
toleraron 260 grados", remarcó el hombre.
Con la prueba superada y rodeado de sus cuatro hijos y nietos, Acosta
atendió a La Capital en su casa de Deán Funes al 3900. "En una prueba
anterior, entré con un pollo crudo y congelado en las manos, estuve 35
minutos y el pollo salió cocido".
|