
La Inteligencia viene definida como:
1. Capacidad de entender o comprender.
2. Capacidad de resolver problemas.
Una explicación materialista del origen de la inteligencia humana
apostaría por un emergentismo gradual, algo que científicamente no está
demostrado; es más, desde un punto de vista estrictamente científico
todavía no se ha podido definir de una forma unívoca el concepto de
"inteligencia", algunos científicos incluso creen que esto jamás podrá
lograrse, al menos ese es el parecer de William H. Calvin cuando
declara que: "Nunca habrá acuerdo universal sobre una definición de la
inteligencia, porque es un vocablo abierto, lo mismo que conciencia".
Por su parte Juan Luis Arsuaga sostiene que: "eso que llamamos
<<inteligencia>> es un concepto de difícil definición y muy
problemática medida". Esta dificultad facilita la confusión, de ahí que
algunos científicos sostengan que ciertas especies de animales tienen
inteligencia, mientras que otros la restringen exclusivamente al género
humano.
Somos libres de especular y de suponer todo lo que queramos, pero hemos
de ser conscientes de que debemos de distinguir entre lo que es un
escenario evolutivo hipotético, de lo que es una verdad científica
firmemente establecida, y lo cierto es que la ciencia no puede
determinar con exactitud cómo surgió la inteligencia humana.
Por otra parte, si la inteligencia humana hubiese sido educida por
emergencia gradual de las potencialidades de la materia, entonces
cabría la posibilidad de que los animales tuvieran también inteligencia
en un grado inferior. Este es, precisamente, el parecer de Arsuaga,
cuando afirma que: "los seres humanos nos caracterizamos por poseer una
inteligencia mucho más desarrollada que el resto de los animales". Así,
pues, en este punto Arsuaga coincide con Darwin, quien opinaba que los
animales también tienen inteligencia, siendo la diferencia entre la
inteligencia de éstos y la de los humanos una cuestión de grado, pero
no de esencia.
El debate sobre cómo se originó la inteligencia humana lejos de estar
resuelto sigue siendo en nuestros días motivo de controversia. A partir
de finales de los ochenta del siglo pasado, pero sobre todo en los
noventa, fue tomando cada vez más cuerpo una explicación de corte
naturalista emergentista, en la que algunos científicos sugerían que un
cambio en la dieta de los homínidos, introduciendo el consumo
relativamente abundante de carne, habría dado lugar a cerebros más
grandes en los que habría podido empezar a emerger la inteligencia.
Entre estos científicos destacan Leslie C. Aiello y Peter Wheeler,
quienes desde hace años viene llamando la atención sobre este punto.
Según ellos, individuos con cerebros relativamente grandes tendrían la
inteligencia mínima para ser los primeros en fabricar herramientas con
las que romper las cañas de los huesos para poder acceder al tuétano,
en donde se hallan los nutrientes más energéticos. De este modo una
alimentación rica en grasas animales y en proteínas permitía un aumento
progresivo del volumen cerebral. Y con dicho incremento un desarrollo
progresivo de la inteligencia.
Sin duda alguna, la incorporación en cantidad importante de productos
de origen animal a la dieta de los homínidos supuso el primer gran
cambio en la historia de la alimentación humana. ¿Comían carne los
Australopithecus? Es posible que los especímenes más recientes ya
carroñearan. De hecho Pickford y Senut sugieren que Orrorin tugenensis,
un supuesto homínido de seis millones de años de antigüedad, ya lo
hacía. Hace dos millones y medio de años Homo habilis y Homo
rudolfensis son los primeros homínidos de quienes tenemos certeza que
consumían carne de animales, procedentes del carroñeo.
El cerebro es un órgano muy caro de mantener ya que, en un hombre
adulto anatómicamente moderno, requiere un 20 % del gasto energético
total de su cuerpo. El aparato digestivo, incluyendo unos intestinos
muy largos, como resulta habitual en los herbívoros, también es muy
caro de mantener en términos de consumo energético. La sustitución de
una dieta casi exclusivamente vegetal, muy rica en celulosa, por otra
en la que la carne, rica en proteínas, desempeñaba un papel esencial,
permitió que aumentara el volumen del cerebro y disminuyera la longitud
de los intestinos. Algunos han querido ver en este cambio de
orientación en la dieta de los homínidos la causa remota del origen de
la inteligencia humana.
Siguiendo el parecer de Ian Tattersall, el codirector de Atapuerca,
considera que la inteligencia humana pudo haber surgido por un reajuste
nunca antes experimentado de los elementos del cerebro, dando lugar a
una propiedad absolutamente revolucionaria y radicalmente distinta: la
inteligencia, se trataría, pues, de una propiedad emergente.
¿Qué es la Inteligencia?
Hoy en día la inteligencia es un tema que se encuentra en el punto de
mira de muchas discusiones por parte de distintas disciplinas, como la
psicología, la medicina, la filosofía, etc. Hasta ahora se había medido
la inteligencia humana con ayuda de tests en que se ponía a prueba las
capacidades numéricas, lingüísticas o espaciales de cada persona. Pero
se ha visto que esto ha sido un error, pues hemos estado tan
interesados en medir la inteligencia dedicada a resolver problemas
técnicos, que hemos olvidado otras habilidades del ser humano como son
la comunicación afectiva o la inteligencia emocional.
La teoría que más se ha impuesto últimamente es la de la inteligencia
múltiple de Howard Gardner. Dice que no tenemos una sola capacidad
mental, sino varias, concretamente siete: la lógico-matemática, la
espacial, la lingüística, la musical, la corporal, la interpersonal y
la intrapersonal. Por tanto, cuando queremos medir la inteligencia de
un sujeto, lo debemos hacer basándonos en todas ellas, no sólo en unas
cuantas.
La función principal de la inteligencia no es sólo conocer, sino
dirigir el comportamiento para resolver problemas de la vida cotidiana
con eficacia.
La inteligencia de una persona está formada por un conjunto de
variables como la atención, la capacidad de observación, la memoria, el
aprendizaje, las habilidades sociales, etc., que le permiten
enfrentarse al mundo diariamente.
La inteligencia es la capacidad de asimilar, guardar, elaborar
información y utilizarla para resolver problemas, cosa que también son
capaces de hacer los animales e incluso los ordenadores. Pero el ser
humano va más allá, desarrollando una capacidad de iniciar, dirigir y
controlar nuestras operaciones mentales y todas las actividades que
manejan información.
Hasta ahora la interpretación errónea de que la inteligencia sólo
servía para resolver problemas matemáticos o físicos había dejado de
lado las capacidades personales de resolver problemas que afectan a la
felicidad personal o a la buena convivencia social.
El término de Inteligencia
(intelligentia), tal vez compuesto de "Intus lego", que significa leer
dentro de mí, fue acuñado por Cicerón con el fin de designar la
capacidad para entender, comprender e inventar. Entre otras cosas la
inteligencia ha significado: El nivel o la capacidad cognitiva, la
función intelectual simple, la nota esencial del ser humano, el
principio espiritual y un ente inmaterial, de acuerdo con esto suelen
utilizarse términos como: Razón, intelecto, entendimiento, pensamiento,
juicio o conocimiento, para referirse con lo que actualmente se conoce
como inteligencia.
La Inteligencia múltiple:
1)- Inteligencia Lingüística: Que tiene que ver con la habilidad para
expresar ideas con claridad, perspectiva, pensamientos, sentimientos,
agudeza, aquí están los grandes oradores, los escritores, poetas, etc.
2)- Inteligencia espacial: La habilidad de formar modelos mentales del
mundo espacial y poder maniobrar u operar con esos modelos, navegantes,
arquitectos, escultores, etc.
3)- Inteligencia musical: Sensibilidad ante la melodía, el ritmo y el tono.
4)- Inteligencia lógico-matemática: Razonamiento matemático, habilidad con los números y las cadenas de razonamiento.
5)- Inteligencia kinésico-corporal: Habilidad con el cuerpo o las manos, atletas, bailarines, cirujanos, etc.
6)- Inteligencia interpersonal: Entender, motivar y ayudar a otros:
Sensibilidad humana, capacidad de darse cuenta y poder diferenciar
entre los individuos y sus estados de ánimo, intenciones, motivaciones
y temperamento.
7)- Inteligencia intrapersonal: dirigida completamente al mismo
individuo. Habilidad para formar una visión verídica de uno mismo y ser
capaz de utilizarla para enfrentar la vida.
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