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Investigadores en Carolina del Norte
ya introdujeron un gen del microbio Pyrococcus furiosus, que soporta
condiciones de vida extremas, en una pequeña planta de rápido
crecimiento conocida como arabudopsis
Los humanos visitarán y explorarán Marte en las
próximas décadas, e inevitablemente tratarán de llevar plantas con
ellos para proveerse de comida, oxígeno, compañía y un poco de color
verde cómo recuerdo de su lejano planeta.
En Marte las plantas seguramente tolerarán
condiciones que usualmente les causarían mucho estrés: bajas
temperaturas, baja presión del aire, diferentes condiciones de tierra y
poca humedad.
Para el hombre y otros seres vivos, la ansiedad
puede ser algo bueno, pues alerta cuando algo podría estar mal, o hay
peligro. Ayuda a iniciar los signos que permiten actuar. Sin embargo,
aunque un poco de ansiedad podría salvar la vida, el estrés constante
causa mucho daño. Las hormonas que ayudan al cuerpo a estar alerta
también dañan el cerebro, el sistema inmune y más aun si se irrigan en
el cuerpo todo el tiempo.
Las plantas no se ponen ansiosas de la misma
manera en que lo hacen los humanos, pero también sufren de estrés, y lo
manejan de una manera muy parecida. Producen una señal química (el
súper óxido O2-) que pone a toda la planta en señal de alerta. Sin
embargo, el súper óxido es tóxico; tanto que demasiado terminaría
dañando a la planta.
Esto podría ser un problema para las plantas que eventualmente lleguen a Marte.
No obstante, la fisióloga botánica Wendy Boss y
el microbiologista Amy Grunden, de la Universidad Estatal de Carolina
del Norte, creen que pueden desarrollar plantas que puedan soportar tal
clase de condiciones de vida.
Su trabajo recibe apoyo del Instituto de Conceptos Avanzados de la NASA, de acuerdo con el sitio de internet science@NASA.
La clave es el control de la ansiedad. Por raro
que pueda parecer, en la Tierra hay criaturas que soportan condiciones
similares a las de Marte; sin embargo, no se trata de plantas.
Se trata de una de las formas de vida más
primitivas de la Tierra: son microbios ancestrales que viven en las
profundidades del océano, o en el interior del hielo ártico.
Boss y Grunden buscan producir plantas
adaptables a las condiciones marcianas utilizando genes de tal clase de
microbios. Los primeros genes que utilizarán son aquellos que
fortalecerían la capacidad de los vegetales para controlar la ansiedad.
Las plantas ordinarias poseen actualmente la
capacidad de destoxificar el súper óxido, pero los investigadores creen
que Pyrococcus furiosus conoce una mejor manera de hacerlo.
El microbio Pyrococcus furiosus vive en una zona
de calor extremo en el fono del océano, pero periódicamente es arrojado
a regiones frías del mar. De esta manera, al contrario de los métodos
de destoxificación de la plantas, la de este organismo funciona sobre
rangos de temperatura superiores a los 100 grados centígrados. Este
tipo de cambios podrían ser similares a los que tendría que enfrentar
un invernadero en Marte.
Los investigadores ya introdujeron un gen del
Pyrococcus furiosus en una pequeña planta de rápido crecimiento
conocida como arabudopsis.
"Ya tenemos nuestro primer pequeño ejemplar", dijo Boss. "Haremos que
crezca y colectaremos semillas para producir una segunda y después una
tercera generación".
En un máximo de dos años esperan tener cada uno
plantas que tengan cada una dos "copias" de los genes, y en ese punto
esperan poder estudiar cómo funcionan éstos; esperan que los genes
produzcan enzimas funcionales que les permitirían sobrevivir en
condiciones extremas.
Eventualmente, los científicos planean crear
plantas con genes de otros microbios acostumbrados a condiciones
extremas que le permitirían a los vegetales soportar la sequía, el frío
y la baja presión atmosférica.
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