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Ono formalizó en la tarde del lunes la recepción de una línea de
financiación que, por un valor global de 3.500 millones dedicará a la
adquisición de la división de cable de Auna, y a la refinanciación de
su propia deuda. La compañía dirigida por Eugenio Galdón firmó la carta
de compromiso de la nueva financiación con 16 entidades financieras.
La mayor parte de la financiación se instrumentará a través de un
crédito de 3.100 millones, dividido en seis tramos, con vencimiento en
2013 y con un tipo de interés de 2,25 y 2,75 puntos porcentuales por
encima del interbancario europeo. ABN Amro, Calyon, SCH y Fortis Bank
han dirigido la sindicación de esta parte que han suscrito 11 bancos.
Parte de este crédito servirá para refinanciar la deuda de 1.250
millones que ya soportaba Ono y refinanciará los bonos basura de la
compañía con vencimiento en 2011.
Este crédito se complementa con una emisión de 270 millones en bonos de alto riesgo y 130 millones en un crédito subordinado.
Ono necesitaba 1.250 millones de deuda nueva para atender parte del
pago que pactó con los accionistas de Auna TLC para adquirir la
compañía. El resto, hasta los 2.250 millones comprometidos, se lograran
a través de una ampliación de capital en Ono que será suscrita por
varias de entidades de capital riesgo.
La fusión con su competidor deja a Ono en un lugar de privilegio
como el único operador de cable español que parte con una base de
clientes de 1,6 millones. La duda es saber si será capaz de amortizar
toda su deuda, y al mismo tiempo ser competitivo en un mercado donde se
va a ver las caras con empresas del tamaño y la músculo financiero de
Telefónica o Sogecable.
'Todavía es pronto para tener una opinión. Primero hay que tener
claro cómo va a quedar estructurado su capital, algo que no sabremos
hasta septiembre', comenta Leandro de Torres, analista de la agencia de
calificación Standard & Poor's. Otra de las incógnitas que señala
este analista, son las cuentas de Auna TLC a cuyos libros aún no se han
hecho públicos.
El cable frente al ADSL y el satélite
A pesar de la ventaja competitiva de la nueva Ono, que se
queda con el negocio del cable en España, la compañía debe demostrar al
mercado que es capaz de hacer frente a importantes retos.
El
nuevo crédito debe ser suficiente para competir en un mercado dominado
por el ADSL y los móviles e integrar los dos compañías. Los expertos
resaltan que Ono va a tener que ser muy agresivo para robar clientes al
ADSL o el satélite; y que para captar nuevos clientes va a tener que
invertir más en infraestructuras.
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