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En el juego de azar en el que alguna ves se vio envuelto el origen de
la vida , los dados parecen estar cargados hacia un lado,
específicamente hacia la izquierda.
La razón de por qué todos los aminoácidos que
forman las proteínas de cada ser vivo en la Tierra tienen una
orientación hacia la izquierda y no hacia la derecha ha intrigado a los
científicos, que han llamado a este enigma "el problema de la
quiralidad" y que de acuerdo Uwe Meierhenrich, químico de la
universidad de Nice-Sophia Antipolis en Francia, podría ser resuelto si
se aceptan los resultados reveladores de un experimento llevado a cabo
por él.
Los detalles del experimento fueron publicados en la revista New Scientist,
donde se describe la repetición de un experimento realizado en el año
2000; en éste se mezclaron aminoácidos con ambas orientaciones derecha
(dextrogira) e izquierda (levogira) en una solución liquida
sometiéndola a un baño de radiación de luz ultravioleta polarizada.
Como resultado se obtuvo un exceso de 2.5% de un
tipo preferencial de aminoácidos desintegrados. Meierhenrich, repitió
el experimento pero cambiando algunas condiciones.
El utilizó también luz ultravioleta polarizada,
sólo que en una frecuencia diferente (180 nanómetros) y más parecida a
la radiación que pudo haber existido en el espacio durante la formación
del sistema solar y de los aminoácidos que serían más adelante los
bloques constructivos de las proteínas de los seres vivos en la Tierra.
Uno de los cambios mas importantes del
experimento consistió en utilizar otra longitud de onda más cercana a
la radiación medida en el espacio (120 nanómetros), así como simular
las condiciones sólidas del polvo congelado en el medio interestelar.
Al bañar una película sólida de aminoácido
leucina de doble quiralidad (izquierda-derecha), con radiación
ultravioleta, Meierhenrich encontró un excedente (2.6%) de leucina
orientada a la izquierda.
Investigaciones anteriores apuntan a un exceso de aminoácidos levogiros en meteoritos recolectados.
En el mediano plazo los resultados de este
experimento podrán contrastarse con los de la misión Rosetta, que
posará algunos instrumentos sobre el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko
en el 2014, diseñados por el propio Meierhenrich, para detectar la
presencia de aminoácidos levogiros, lo que vendría a confirmar de paso
la hipótesis acerca del origen de la materia orgánica que dio origen a
la vida en la Tierra y cuyos bloques constructores pudieron crearse
entre las estrellas en inmensas nubes de gas y polvo, para
posteriormente llegar a una Tierra recién formada en cometas o
micrometeoritos hace 4 mil millones de años.
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