El escritor Eduardo Mendoza, que imparte en la UIMP un curso magistral
sobre lecturas formativas, es hoy el protagonista de los 'Martes
literarios'
«El éxito destruye, pero el fracaso más». Con frases tan rotundas como
ésta, Eduardo Mendoza, deleitó ayer a los asistentes al curso magistral
que durante esta semana imparte en la Magdalena. El escritor, que
interviene hoy en los 'Martes literarios' (Paraninfo de La Magdalena -
20,00 horas), reflexiona estos días sobre el proceso de formación del
lector y la actividad de los escritores.
Ayer, en la que fue su primera sesión, el novelista desmintió
algunos de los grandes tópicos como que los lectores «son seres
pasivos» o que la gente «se compra libros pero no los lee». «Decirlo es
una injusticia tremenda», apostilló Mendoza. Además, el autor de 'La
verdad sobre el caso Savolta' defendió la legitimidad de «empezar un
libro y dejarlo», y alabó la disciplina de los lectores de hoy en día.
«Si los escritores le dedicaran tantas horas como los lectores, los
libros serían mejores», aseguró.
En cuanto a la labor del escritor, explicó que en sus primeros
libros se «limitaba» a imitar a sus ídolos. «Pasan muchos años hasta
que el escritor encuentra su propia voz», dijo Mendoza, que se definió
como un «antropólogo» durante la exploración que llevó a cabo para
encontrarse asímismo. Precisó que esta labor es un constante proceso de
elección y de selección, en e l que lo único importante es tomar «la
decisión acertada».
Sobre la incansable búsqueda del lector ideal dijo que es el libro
el que va imponiendo su propio lector y que, por tanto, el lector ideal
«son muchos».
Muy pragmático en sus planteamientos, el catalán afirmó que «no es
lo mismo escribir el primer libro que el segundo», porque en el último
caso «ya conoces la respuesta del público». A este respecto, aseguró
que es normal dejarse llevar por el éxito: «No es malo que la
literatura tenga un componente comercial», apuntó. Para él, aunque el
éxito influye, no mediatiza necesariamente.
Crítica a los medios
En su primera lección, no se olvidó del importante papel que juegan
los medios de comunicación en la sociedad, «aunque no para bien», según
sus palabras. «Son decisivos y destructivos», afirmó. Además, subrayó
que la prensa se ha «inventado» un tipo de lector que no tiene nada que
ver con el real. «El lector es el que crea la literatura», aseguró.
El narrador catalán definió los actuales planes de estudio como una
«catástrofe» y bromeó con la posibilidad de que su libro 'Sin noticias
de Gurb' terminase siendo recomendado para los que hacen los
doctorados: «Con el tiempo las cosas se han deteriorado».
Según el escritor de 'La ciudad de los prodigios', hay dos tipos de
escritores: los que tienen historias fantásticas y los que nunca se les
ocurre nada. Con respecto a los primeros, dijo que «ésos son los que
nunca escriben un libro»; los segundos, en cambio, «son los que de
verdad escriben. Las letras del capítulo primero es lo que más
repetimos los escritores», concluyó.
Trayectoria
Eduardo Mendoza (1943) ha dado a la novela española títulos tan
famosos como 'La verdad sobre el caso Savolta' (1975), su primera
novela; 'La ciudad de los prodigios' (1986), la más premiada; 'Sin
noticias de Gurb' (1991) y 'El año del diluvio' (1992), entre otros.
Muchos de éstos y otros libros se han llevado al cine de la mano de
directores como el cántabro Mario Camus y Jaime Chávarri, y han ganado
numerosos galardones como el Premio de la Crítica, en este caso con su
primer trabajo.
Asíduo a los cursos de verano de la Universidad Internacional
Menéndez Pelayo, en este marco fueron polémicas sus declaraciones sobre
«la muerte de la novela», que él definió como una propuesta de
«suicidio literario».
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