Es una de las obras más esperadas del otoño y se lanza al
mercado con una tirada excepcional. En total, La Campana pone mañana en
circulación 25.000 ejemplares de «Pandora al Congo», la segunda novela de
Albert Sánchez Piñol, tras el éxito de «La piel fría» (Edhasa, 2002). A
punto de partir a Alemania para promocionar su anterior obra, que ha sido
traducida a veinticuatro idiomas, Sánchez Piñol (Barcelona, 1965) presentó
ayer los pormenores de «Pandora al Congo», un ambicioso trabajo contenedor
de géneros. Submundo fantástico.
«Pandora al Congo», aunque tiene trazos que la emparentan con «La piel
fría» (uso de argumento y personajes fantásticos y espacios escénicos
aislados), «está a las antípodas», aseguró el autor. En esta novela, a
caballo en el género de aventuras, el romántico y el policíaco, presenta
«una exuberancia de las relaciones que sobrepasa la misma historia». El
reto era que los géneros quedaran compensados, al igual que la compleja
estructura de un texto que quiere llegar al lector con apariencia de
simple. «Pandora al Congo» se desarrolla en dos escenarios
antitéticos. Por una parte, en el Londres de la guerra un «negro
literario» descubre que en realidad no está escribiendo para quien le ha
contratado sino que relata la historia del acusado del asesinato de dos
nobles. El escritor anónimo descubre una historia que le traslada al mundo
colonial y a un submundo fantástico con seres monstruosos. «Me
siento cómodo gestionando personajes fantásticos para hablar de cosas que
no son tan fantásticas», remarcó el autor sobre este punto y aseguró que
lo que busca es «escribir el argumento que no está en las librerías, que
aporte cosas que no ha explicado nadie o lo hace de otra manera».
Seguramente, el argumento que defiende, combinado con una prosa de
calidad, es el secreto de su éxito.
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