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La esperada lluvia del verano |
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La lluvia de estrellas fugaces de las Perseidas o lágrimas
de San Lorenzo se podrá observar la madrugada del viernes. "Este
fenómeno tiene una duración de un mes aproximadamente y viene
produciéndose desde mediados de julio, aunque su apogeo se producirá
mañana", explica Luis Bellot, investigador del Instituto de Astrofísica
de Andalucía perteneciente al Departamento del Sistema Solar. "Una
luna incipiente favorecerá la contemplación de las Perseidas durante
toda la semana", afirma Bellot, que describe el fenómeno como "una
lluvia de diminutas partículas de polvo o hielo, parecidos a los granos
de arena, que entra en la atmósfera terrestre a gran velocidad". Estos
meteoritos empiezan a ser visibles a unos 120 kilómetros de altura,
alcanzando su máximo brillo a unos 80 kilómetros y, salvo que sean de
gran tamaño, se habrán volatilizado totalmente a unos 25 kilómetros de
altura. "Las partículas entran en la atmósfera a una velocidad 10 veces
superior a la del transbordador Discovery al entrar en la atmósfera". En el caso de las Perseidas, la órbita atravesada es la del cometa Swift-Tuttle. Desde
el Instituto de Astrofísica aseguran que "para contemplar este fenómeno
se hace necesario alejarse de la contaminación lumínica de las ciudades
y de cualquier fuente de luz. Un cielo oscuro y un horizonte despejado
sería lo ideal". Un error muy frecuente es pensar que en la
playa la visibilidad será mejor pero no es así: "La calidad del cielo
para observar la lluvia de estrellas es mejor en la montaña que en la
playa", afirma Bellot, quien recomienda algunas reglas básicas para
disfrutar de este acontecimiento. "Lo más cómodo es tumbarse sobre un
saco de dormir o una tumbona, por otro lado es muy recomendable llevar
ropa de abrigo y un termo con bebida caliente".
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