Esta producción extremeña, que fue presentada hoy,
parte del texto del dramaturgo suizo Friedrich Dürrenmatt, está
dirigida por Esteban Ferrer y protagonizada por Pepe Viyuela y Carmen
Conesa, a los que se une un mayoritario elenco de actores de la región,
entre ellos cinco alumnos de la Escuela de Teatro de Olivenza (Badajoz).
El
director; el productor, Javier Leoni; el director general de Producción
Cultural de la Junta de Extremadura, José María Corrales; y varios de
los actores que intervinieron en la rueda de prensa abogaron por no
tratar a esta producción, por el hecho de ser extremeña, como si fuera
un proyecto 'menor'.
Ferrer, un
director de moda en el panorama teatral español, explicó que la obra
transita por estadios emocionales diversos, ya que parte del vodevil y
se convierte en drama y hasta en tragedia clásica, y cuenta, a su
juicio, con un texto 'redondo'.
Señaló
que al contrario de lo que es habitual en Mérida, no se adapta un texto
clásico a la realidad contemporánea, sino al revés -al ser concebida
tras la caída del nazismo-, y, aunque en un principio pueda parecer que
se está 'ante el disparate más grande del mundo', dijo, luego
evoluciona 'hacia los terrenos de la emoción'.
Advirtió
de será un espectáculo que tal y como se ha concebido sólo se podrá ver
en Mérida, ya que dijo que usa toda la extensión del escenario del
Teatro Romano para crear una escenografía que parece más bien una
'localización cinematográfica'.
Ferrer consideró que todos los intentos de dominar el mundo son repeticiones del Imperio Romano.
En
este sentido, el director del certamen, Jorge Márquez, destacó que se
trata de un texto muy comprometido y contemporáneo y lamentó que no
haya en la actualidad emperadores como Rómulo que destruyan sus propios
imperios, aunque se vistan de democráticos.
No
entiende cómo una obra de estas características, según dijo, se pudo
representar en Mérida en 1964, en plena dictadura, porque el montaje
que se podrá ver a partir de mañana es 'mucho más que una comedia, un
motivo de reflexión'.
Rómulo (Pepe
Viyuela), último emperador romano, mantiene una actitud crítica y
pasiva ante la caída de su imperio, ya que se dedica a la cría de
gallinas.
Viyuela, que actuará por
segunda vez en Mérida, destacó que se trata de un gran personaje para
un actor, al permitirle jugar con distintos registros, desde la comedia
hasta la tragedia.
Frente a la
pasividad de Rómulo se encuentra su mujer, Julia (Carmen Conesa),
procedente de una familia de emperadores y que representa al sector
conservador que pretende evitar la caída de Roma.
Conesa,
que debutará en el Teatro Romano, aseguró que se trata de una obra
divertida, a la que sólo le falta 'encontrarse' con el público.
La
productora Al Suroeste Teatro, a través de Leoni, demandó que el
Festival de Mérida adapte los presupuestos en función de los proyectos
y sin tener en cuenta de donde procedan, ya que lamentó que llevan diez
años trabajando con el mismo dinero.
Otro
de los actores, José Luis Martínez, pidió un apoyo más generoso a la
cultura por parte de las administraciones públicas y apuntó que en la
función 'Rómulo el Grande' también se habla de salvar a la cultura.
Los
organizadores prevén una respuesta masiva del público para una obra que
se podrá presenciar del 18 al 21 y del 24 al 28 de agosto.
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