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Confía en mí, soy un hechicero Imprimir E-Mail
escrito por BBC Mundo   
En Indonesia vive la comunidad musulmana más grande del mundo. Sin embargo, algunos indonesios aún creen en un misticismo tradicional.

No sé si fue el calor o la oscuridad, o tal vez el espíritu maligno que se exorcizó, pero luego de que visité al "Dukun", el término local para un hechicero tradicional, no paró de dolerme la cabeza.

Sin embargo, a pesar de los efectos secundarios, la visita valió la pena.

Ver a Gus, el brujo, realizar sus misteriosos rituales fue una de las experiencias más extraordinarias de mi vida en Indonesia.
Gus apenas pasa los veinte años, edad relativamente joven para un brujo Dukun.

Sus uñas amarillentas son casi tan largas como el pelo de color oscuro que descansa sobre sus hombros.

Gus dijo que heredó sus poderes mágicos de su abuelo.

Este "Dukun" dice que su talento radica en la sanación. Gus afirmó poder curar males cardiacos, enfermedades de los riñones, infertilidad y malestares menores, como la sinusitis.

Además, éste curandero puede, por supuesto, evocar a los espíritus. Esto nos regresa al tema del exorcismo.

La clientela

Cuando llegamos a presenciar una de las sesiones del curandero, había muchos pacientes en la sala de espera de una pequeña casa ubicada en uno de los barrios más pobres de Yakarta.

Uno por uno fueron ingresando al cuarto donde los esperaba Gus .

En la habitación había un colchón delgado, rodeado de efigies de madera, pedazos de cuarzo y cristales, y frascos con pócimas no identificadas.

Dui, un hombre grande y alto, era un cliente regular de Gus. Dui aparentemente había sido poseído por un espíritu malo.
 
Los pacientes de Gus requieren un tratamiento más tradicional.
Mientras Dui yacía extendido en el colchón, Gus empezó a emitir soplidos extraños.

El paciente se contorsionó y gotas de sudor caían de su rostro. De pronto todo terminó y reinó un profundo silencio.

"¿Ves?, Dui ya se calmó. El espíritu lo ha abandonado", me dijo Gus.

Otro de los pacientes de Gus es una mujer cuyo abdomen está tan hinchado que parece embarazada.

Sin embargo, el brujo explicó que la habían hechizado.

Al preguntarle si él usaba la magia negra, Gus respondió, "prefiero usar mis poderes para curar a la gente".

El gobierno de Indonesia está tan preocupado por la práctica de magia negra y curanderismo que piensa redactar una ley para prohibirlo.

Pero aún no se detalla como se ha de implementar tal ley.

Para los que critican la postura gubernamental, una ley no es la forma de atacar una creencia o una superstición.

Gus también cree que la nueva ley será inútil.

De todas formas, ¿a quién le toca decidir qué es magia es buena o qué magia es negra?

 
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