Inicio arrow Geo Noticias arrow Curiosidades arrow Convence el valor de Puerto
Convence el valor de Puerto Imprimir E-Mail
Con un tercio de entrada se han lidiado cuatro toros de Arauz de Robles y dos de El Torero (4º y 5º), bien presentados y de juego desigual. Víctor Puerto, vuelta tras petición con un aviso y oreja. Antonio Ferrera, vuelta tras petición y oreja. Andrés Palacios, que tomaba la alternativa, saludos y saludos tras aviso. Se guardó un minuto de silencio en memoria de César Morales, fallecido recientemente.

Eran las siete menos cuarto de la tarde de este cuando en la Monumental de Barcelona, ante Antonio Ferrera como testigo, Víctor Puerto le entregaba los trastos al hasta entonces novillero Andrés Palacios, cediéndole para su alternativa a Tendencioso, un toro de Araúz de Robles negro bragado y corrido, nacido en enero de 2001, marcado con el número 21 y de 530 kg de peso.

Es siempre una tarde importante y de ilusiones para un torero la de su alternativa. Lástima que hoy se fuera de vacío Andrés Palacios, que había sido obligado a saludar tras el paseíllo en recuerdo de aquella memorable tarde que protagonizara la pasada temporada. Hoy ante el toro de la ceremonia, ha protagonizado este albacetense, aunque nacido en Lérida, un torerísimo inicio de faena con unos ayudados por alto. El toricantano anduvo muy decoroso ante este animal, fallando con los aceros, ya que necesitó de un pinchazo, más de media y dos descabellos para terminar con su vida.

Tampoco pudo ser ante el que cerró plaza se quedaba muy peligrosamente por ambos pitones, siendo incluso volteado Palacios, quien ante este animal no pudo mostrar más que sus ganas y algunos detalles sueltos, matándolo de estocada entera y dos descabellos.

El padrino de esta ceremonia ha sido Víctor Puerto, que hoy convenció al aficionado catalán sobre todo por el valor demostrado. Puerto anduvo hoy muy dispuesto ante su primero, un animal que medio se tragaba los muletazos por el pitón izquierdo y ante el que realizó auténticos alardes de valor exponiendo lo indecible e increíble, hasta el punto de llegar incluso a escuchar un aviso antes de perfilarse con la espada, recetando con ella una entera. Hubo petición que no fue concedida.

De nuevo convenció Puerto por su valor, y esta vez si que se le concedió la oreja del cuarto, un ejemplar de El Torero de terrorífica cabeza, aunque muy blando de manos, ante el que mostró un gran valor dejando casi que el animal le rozara materialmente la taleguilla con sus dos guadañas. Pasó con decisión el fielato par recetarle un espadazo en todo lo alto, siendo volteado en el momento del embroque, por lo que al finalizar el festejo pasó por la enfermería.

De testigo de la ceremonia de hoy estaba Antonio Ferrera, quien fue protagonista de sendos incidentes con el palco en sus dos tercios de banderillas. El ibicenco quiso rematar su primero con un nuevo par tras haber fallado en uno, sin conseguir el permiso del palco. La cosa se repitió en su segundo, y ésta vez si lo hizo, pese a no contar con la venia y ser apercibido de ello por el delegado gubernativo. Parece ser que será propuesto para sanción.

Hay que decir que después de los pares que clavó acompañados de grandes saltos, cerró ambos tercios con dos arriesgadísimos pares al quiebro, clavando por los adentros.

Siempre descolocado muleteó Ferrera a su primer oponente, un animal que echaba la cara arriba a la salida de cada muletazo, en una voluntariosa labor, matando de una entera caída por lo que la petición no fue atendida por el palco.

Aprovechó luego las muy buenas condiciones del quinto, que fue un noble pero flojo ejemplar de El Torero, al que tras iniciar el trasteo con unos ayudados, le llevó siempre, con suavidad y temple, a media altura. Lo finiquitó de un estoconazo hasta la empuñadura por lo que esta vez si paseó un apéndice.

Al término del festejo Víctor Puerto, pasó por la enfermería, donde se le apreció una "contusión en la región deltoides de la extremidad superior derecha".

 
< Anterior   Siguiente >