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La artista se enfrenta a duros momentos que podrían haber sido causados por una mala organización laboral, problemas de salud o desavenencias familiares. No hace demasiado tiempo que la cantante Karina anunció que estaba en la bancarrota. La situación era tan crítica que la artista tuvo que desprenderse de las pocas pertenencias que tenía a su nombre: un par de abrigos de visón y un coche.
Tras el llamamiento televisivo, Maribel comprobó en carne propia como la solidaridad también existe en una profesión plagada de envidias y zancadillas por doquier. Los empresarios llamaron a su puerta y le ofrecieron contratos para que pudiera remontar su maltrecha economía.
Sin embargo, después de algunos meses llenos de actuaciones, Karina se encuentra como al principio: sin trabajo y sin dinero. La artista ha perdido todas las galas que tenía firmadas para este verano. Un duro revés que no se sabe muy bien a qué obedece, aunque se especula que una mala organización laboral, problemas de voz, o bien desavenencias familiares, podrían ser la causa de este difícil momento por el que atraviesa la intérprete de El baúl de los recuerdos.
Quizás, en los próximos días, Karina comparezca ante los medios de comunicación para aclarar a qué se debe este nuevo varapalo profesional, pues tan sólo ella conoce los verdaderos motivos.
Tampoco el amor acude
Por si todo lo anterior no fuera suficiente, Maribel tampoco ha logrado encontrar la estabilidad sentimental. Casada en dos ocasiones, la artista ha visto como todos los hombres de su vida han acabado abandonándola. Algo que muchos sólo se explican por la afición de esta bella jienense a los chicos de la acera de enfrente.
En el plano más familiar, la cantante ha tenido que enfrentarse a los comentarios que sobre ella ha vertido su cuñada. Una mujer que tuvo más de un minuto de fama gracias a la televisión. Sin embargo, fiel a su estilo habitual, Karina ha quitado hierro al asunto y no ha dado importancia a las perlas lanzadas por la mujer de su hermano.
Tras su divorcio de Juan Miguel, la artista se enfrentó a una de las situaciones más dolorosas de su vida: la separación de su hija Rocío. La niña, nacida de su unión con el peluquero reconvertido en famoso, quedó bajo la tutela de su progenitor en Castellón.
En alguna ocasión, Karina ha roto a llorar ante las cámaras y ha confesado que le duele en el alma no poder convivir junto a su Rocío. Al parecer, su trabajo siempre ha sido un gran inconveniente para poder disfrutar de la maternidad.
A día de hoy, la cantante todavía se altera cuando alguien le menciona el nombre de Domingo Terroba. Un joven que confesó que lo suyo con Karina fue un imposible porque a él le gustan los señores. Vamos, que la relación que nos vendieron fue un montaje en toda regla.
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