El italiano vence apuradamente en la segunda etapa al alemán Jaksche, mientras Tankink sigue de líder
El ciclista italiano Filippo Pozzato (Quickstep) se
impuso ayer al sprint al alemán Joerg Jaksche (Liberty Seguros) y se
aseguró por milímetros la segunda etapa de la Vuelta de Alemania,
disputada sobre una distancia de 199,3 kilómetros entre las ciudades de
Pegnitz a Bodemais, en la región de Baviera. El holandés Bram Tankink, también del Quickstep, que el lunes ganó la primera etapa, sigue líder de la clasificación general. Pozzato,
que hace algo más de dos semanas ganó la Clásica de Hamburgo, empleó un
tiempo de 4:49,40 horas, lo mismo que Jaksche y el colombiano Mauricio
Ardila (Davitamon-Lotto), el italiano Davide Rebellin (Gerolsteiner),
el belga Philippe Gilbert (Francaise des Jeux), el australiano Cadel
Evans (Davitamon-Lotto), el italiano Marcio Bruseghin (Fassa Bartolo),
el suizo Alexandre Moos (Phonak- Hearing Systems) y el italiano Dario
Cioni (Liquigas-Bianchi). "Me decidí a atacar por el interior,
pero Pozzatto fue un poco más rápido", se lamentó Jaksche. "Mi victoria
fue por un poco de suerte. Jaksche parecía muy fuerte, creo que ganará
la Vuelta", señaló el italiano. Un total de 29 corredores,
entre ellos todos los favoritos a ganar esta prueba, incluyendo al
alemán Jan Ullrich (T-Mobile), llegaron a la meta formando parte del
gran pelotón. Ullrich, quien está aquejado de un resfriado que
merma sus fuerzas, se mostró satisfecho con la actuación de ayer. "La
prueba es pesada y la competencia es muy grande. Estoy satisfacho con
mi actuación y me voy sintiendo cada vez mejor", dijo. Su
compañero de equipo en T-Mobile, el kazako Alexander Vinokourov,
también padece un enorme resfriado. "Las condicioens no son las
mejores, por eso voy a emplear la Vuelta para preparar el Mundial de
Madrid", reconoció. La tercera etapa se correrá hoy sobre una distancia de 227 kilómetros entre las ciudades de Bodenmais y Kufstein, en Austria.
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