GOLF/CAMPEONATO PGA Woods (75)
firmó su peor tarjeta del año y Olazábal acabó mal (76), pero García y
Jiménez salvaron mejor la jornada
Tiger Woods (75) deberá esmerarse los próximos días si
quiere ganar en el Campeonato de la PGA su tercer Grand Slam de la
temporada. Tampoco tuvo motivos para sonreír Txema Olazábal (76),
mientras que Sergio García y Miguel Ángel Jiménez, con sendos 72,
salvaron mejor la jornada inaugural. En cambio, con tarjetas de 67
(-3), el australiano Stuart Appleby, el surafricano Trevor Immelman y
los estadounidenses Phil Mickelson -nº 4 mundial- y Ben Curtis,
desaparecido del mapa desde su sorprendente campanada en el Open
Británico de 2003, eran los líderes provisionales al cierre de esta
edición, con ocho golpes menos que el 'Tigre'.
A
Woods se le atragantó de tal manera su primera vuelta en el Baltusrol
GC -un campo que no conocía hasta esta cita- que firmó su peor tarjeta
de la temporada (75), la misma cartulina que entregó en marzo en las
dos últimas vueltas del TPC, donde acabó 53º, su peor clasificación del
año excepción hecha del corte fallado en mayo en el Byron Nelson
Championship. Sin embargo, el nº 1 mundial tiene un precedente reciente
de que un mal arranque no es sinónimo de fiasco: en abril hizo 74
golpes en la apertura del Masters de Augusta y, tres días después, se
enfundaba su cuarta 'chaqueta verde' gracias a una fenomenal reacción
(66-65-71).
Meses después finalizó segundo en el
Open USA y consiguió en el British su 10º título del Grand Slam, de
manera que en Springfield (New Jersey) aspira a repetir otro triplete
'grande' en el mismo año, lo que ya hizo en 2000 al imponerse en los
tres últimos del calendario, tres victorias que unidas al Masters de
2001 dejaron al 'Tigre' como propietario único de los cuatro 'majors'.
Ésa fue la época de mayor supremacía de Woods en el golf mundial, un
dominio que esta temporada está volviendo a recuperar para
desesperación de sus rivales: cuatro títulos y otros cinco top-10 en 15
torneos.
Sin embargo, un mal día lo puede tener
cualquiera, incluso Woods, quien a pesar de su rango no es un robot
imperturbable. Empezó su recorrido en el hoyo 10 y ahí ya cometió el
primero de sus cuatro bogeys. También hizo otro doble y su única
alegría fue el birdie de su penúltimo hoyo, el 8. Ante tanto traspié,
incluso exteriorizó su malestar lanzando al suelo un par de veces su
palo. "Ha sido muy frustrante, pero apreté los dientes e intenté ser
paciente durante todo el día. Ahora tengo tres días para recuperarme",
afirmó Tiger, cuyo gran desafío consiste en superar algún día el récord
de 18 Grand Slams en posesión de su compatriota Jack Nicklaus.
Arranque esperanzador
Olazábal
también empezó desde el tee del 10, pero allí donde Woods hizo bogey él
embocó un birdie. Fue el prólogo de un arranque esperanzador -iba -1
tras sus nueve primeros hoyos- que se truncó de mala manera en los
nueve finales, cuando el vasco necesitó hasta 41 golpes (+7) para
cubrirlos. Txema busca retomar los impulsos positivos del Open
Británico, donde acabó 3º para regresar al top-50 mundial y olvidar las
decepciones del Masters (falló el corte) y el Open USA (no se
clasificó). Hoy deberá estar más fino para pasar el corte.
Aunque
sin brillo especial, Miguel Ángel Jiménez y Sergio García, los otros
dos españoles en competición, completaron con mayor decoro la primera
jornada. Al malagueño, que también comenzó su vuelta en el hoyo 10, le
perturbaron dos bogeys antes de lograr su único birdie en el 8,
emborronado a continuación con un tercer fallo. El castellonense sufrió
su peor borrón con un doble bogey del 16
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