El renovado equipo de Rafa
Aguilar cumplió con las expectativas y se clasificó quinto tras
derrotar a Rumanía (7-8) en su último partido en Montreal, un puesto
al que España se ha acostumbrado últimamente en las grandes
competiciones, pero que resulta meritorio con las nuevas caras del
conjunto.
Antes de llegar al Mundial, Aguilar habría firmado esta posición.
Visto como ha ido el torneo, el técnico seguro que estará
satisfecho, pero si España no hubiera tenido su peor día ante Rusia
y el cruce de cuartos lo hubiera jugado con Croacia, en lugar de
ante la todopoderosa Hungría, igual el resultado hubiera sido otro.
Y es que España, que cuenta sólo con cinco jugadores de la
anterior gloriosa etapa (Molina, Andreo, Gabi Hernández, Iván Pérez
y Javier García), y sólo uno de los que consiguió el oro en Atlanta
1996 (Andreo), sigue entre los grandes del waterpolo mundial.
Es un buen punto de partida, habiendo hecho una renovación, que
el equipo salga en la quinta posición, porque, como dice Aguilar,
este tipo tiene "muy buena pinta", destila "ilusión" y, a poco que
mejore, dará muchas alegrías.
Ante Rumanía se volvió a repetir el guión de anteriores
encuentros. Al equipo español le cuesta entrar en materia, se pierde
en los inicios y los rivales se aprovechan. Además, con sólo 3.11
minutos jugados, Gabi Hernández fue expulsado en una acción con el
meta Bertini Nenciu.
Por una y otra circunstancia, los rumanos se adelantaron con
tantos de Kadar e Iosep, quien junto con su compatriota Bonca juegan
en el Mataró de la liga española. Los de Aguilar empataron por medio
de Javier García y con una jugada de habilidad de Xavier Vallés
(2-2).
En el segundo cuarto, España cimentó su victoria. Aprovechó las
superioridades numéricas y defendió con mucho acierto. Vallés
adelantó por primera vez a los de Aguilar e Iván Pérez puso el 2-4
tras una doble exclusión de los rumanos. Andrei Dine, en una jugada
a la contra, dejó el tanteador en 3-4.
La ventaja máxima de España llegó en tres ocasiones a los tres
tantos (3-6, 4-7 y 5-8), pero sufrió al final, cuando dos tantos
(Radu y Dunca), éste último a 3 minutos de la conclusión puso el 7-8
en el marcador.
Al final, Iñaki Aguilar fue decisivo y paró el último tiro de
Florin Bonca que le podía haber dado la prórroga a los rumanos.
España volverá a ser quinta, un puesto que consiguió hace dos años
en Barcelona.
7 - Rumanía: Nenciu; Radu (1), Bonca (-), Iosep (2), Goergescu
(-), Kadar (1), Andrei Dina (2) -equipo inicial-, Musat (-), Busila
(-), Dunca (1) y Matei Guiman (-)
8 - España: Aguilar; R. Perrone (1), Molina (2), Hernández (-),
Vallés (2), García (1), Martín (1), -equipo inicial-, Díaz (-), Mora
(-), Rodríguez (-), F.Perrone e Ivan Pérez (2).
Parciales: 2-2, 1-3, 2-2 y 2-1.
Arbitros: Brguljan (SCG) y Eleftheriadis (GRE). Exclusiones:
Busila (2), Kadar (2), Dunca (1), F. Perrone (2) e Iván Pérez (1).
Excluidos: José Rodríguez y Gabi Hernández, éste último por cambio
(expulsión directa).
Incidencias: Asistieron al encuentro unos 500 espectadores en
partido por el quinto puesto del torneo de waterpolo masculino
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