El delantero brasileño Julio Baptista pasó el lunes la revisión médica con el Real Madrid, paso previo a firmar un
acuerdo de cinco años con el club
El internacional brasileño de 23 años, quien llega por una
transferencia inicial de 20 millones de euros desde el Sevilla, iba a
ser presentado
a los medios en el Bernabéu el mismo lunes.
"Creo que mi futuro en el Real Madrid va a ser muy largo, soy joven y tengo mucho tiempo para disfrutar del fútbol y ganar títulos en este
club", dijo Baptista en el sitio web del equipo blanco.
"Desde que juego en España he mejorado mucho como futbolista, y creo que seguiré evolucionando y aprendiendo de los grandes futbolistas
que tiene el Real Madrid", agregó.
El Madrid también fichó al compañero de Baptista en la
selección brasileña Robinho, pero este jugador de 21 años no se unirá a
la disciplina
blanca hasta el 25 de agosto.
El sábado llegó a su fin una difícil negociación cuando el club dueño del pase de Robinho, el Santos, aceptó una oferta del Real Madrid
de
30 millones de dólares por el 60 por ciento de los derechos del
jugador, siempre y cuando juegue varios partidos más para el club
brasileño en
el torneo local.
En una renovación radical de un equipo que no ha podido
satisfacer las expectativas que generaba su presupuesto en las últimas
dos
temporadas, el Madrid ha fichado a los uruguayos Pablo García y Carlos
Diogo para darle mayor equilibrio al mediocampo y a la defensa.
LOS NUEVOS ECHAN A LOS ANTERIORES
La llegada de los nuevos refuerzos acelerará la partida de varios jugadores.
Está previsto que el defensa argentino Walter Samuel fiche por el Inter de Milán a cambio de 16 millones de euros, nueve menos de los que
pagó el Madrid cuando le compró a la Roma la temporada pasada.
Luis Figo también se uniría al Inter, y se rumorea de que el delantero inglés Michael Owen estaría planteándose la posibilidad de volver a la
Premier inglesa, debido a los nuevos fichajes del club 'merengue' contra los que tiene que competir.
Baptista llegó a España como un jugador casi desconocido, en julio de 2003, desde el Sao Paulo, al que Sevilla pagó 2,8 millones de dólares
(unos 2,3 millones de euros).
Pero el entrenador del Sevilla, Joaquín Caparrós, encontró
resultados espectaculares cuando transformó al jugador de
centrocampista
defensivo a delantero.
Se ganó el sobrenombre de "La Bestia" por sus galopadas en el
área, y terminó su primera temporada en la liga con 20 goles en 30
partidos.
La pasada temporada logró 18 tantos, completando 50 dianas en sus dos
años con el club andaluz.
El Arsenal, el Tottenham Hotspur y el Barcelona trataron de llevarle a sus equipos, pero el Real Madrid se hizo con sus servicios ofreciendo
20 millones de euros más otros posibles 4,5 millones según el rendimiento del jugador.
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