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La sustitución de las actuales farolas,
hechas de acero, por otras elaboradas de polímeros y fibra reduciría
en un 40 por ciento el número de fallecidos por el impacto contra
estos elementos rígidos, unos percances que se cobraron 1.400 vidas
en los últimos cinco años en España, según un informe de RACE.
EL Real Automóvil Club de España cree que es preciso adoptar
medidas obligatorias de seguridad pasiva en los márgenes de las
carreteras y aceras, con el fin de reducir "considerablemente" la
media de 280 fallecidos registrada cada año en territorio español.
Para los responsables de RACE, este alto nivel de mortalidad se
debe a que las actuales farolas situadas en los laterales de las
vías están compuestas de acero y no están diseñadas para ofrecer un
comportamiento seguro en caso de impacto.
Por el contrario, el informe muestra que el diseño de este tipo
de elementos en países como Gran Bretaña, Suecia o Alemania,
elaboradas con polímeros y fibra de vidrio, reducen la
siniestralidad en un alto porcentaje.
Con estas medidas, España podría acercarse a los países de la
Unión Europea con menor número de fallecidos en las carreteras, a la
vez que estaría más cerca de conseguir el compromiso europeo que
establece la reducción del cincuenta por ciento de la siniestralidad
en el año 2010, añade RACE.
El último accidente de este tipo sucedió ayer en la pedanía
murciana de El Siscar al estrellarse el turismo de un joven de 24
años contra una farola tras salirse en el kilómetro 678,3 de la
carretera nacional 340, por la que circulaba.
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