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El Barcelona se hizo con la sexta Supercopa de España de su
historia en un partido vibrante en su primera mitad y que fue perdiendo
ritmo con el paso de los minutos, ante un Betis ordenado y firme, pero
sin fe y que echó de menos el talento de jugadores como Joaquín,
Oliveira o Edú.
El lastre del partido de ida (0-3) acabó siendo demasiado pesado,
porque el Betis, más centrado en superar la ronda previa de la Liga de
Campeones, nunca vio claras sus opciones y presentando un equipo más
rocoso que creativo. El Barca fue a lo suyo y lo quiso hacer bonito,
sabedor de que muy mal lo tendría que hacer para poner el título en
peligro.
Los jugadores azulgrana deleitaron con ráfagas de un buen juego
plagado de detalles de otra época, aunque les faltó continuidad. Sin
embargo, poco les costó a los jugadores tomarle el pulso al partido. Ni
el horario, ni el desdibujado césped, ni la maratoniana asamblea de
socios del Barca que sirvió de aperitivo impidieron que los equipos se
pusieran manos a la obra desde el pitido inicial. Así se planteó un
partido abierto, agradecido de ver, con mucho ritmo, propio de dos
bloques más interesados en jugar a la pelota que en aprenderse de
memoria las teorías de la pizarra. En casos así, los goles no suelen
tardar, y la final de la Supercopa no fue una excepción.
Al Barca, dueño del partido en los primeros compases, le
tocó golpear primero. Y para hacerlo, se agarró a su mejor argumento,
el balón. Lo tuvo, lo abrió por las bandas, se lo escondió al
Betis y, sobre todo, lo adornó, porque el Barca se gustó, consciente de
que el 0-3 de la ida le permitía regalarse. Por eso empezó Ronaldinho a
enseñar de nuevo su gama de frivolidades: tacones, ruletas, bicicletas,
de todo con tal de agradar al público. También Eto"o empezó
revolucionado, cayendo a banda y pidiendo el balón, y el premio le
llegó pronto, en el minuto 14, cuando aprovechó un enredo de Melli para
lanzarse hacia la meta de Contreras, alzar la cabeza con toda la calma
del mundo y cruzar la pelota a la red. Parecía que el camerunés iba a
acaparar el protagonismo del encuentro, porque se movió más que nunca,
como si acabase de llenar el depósito de gasolina, y que el Barcelona
podría tomarse un respiro, pero Dani se resistió a lo inevitable y
apareció a lo grande en el escenario. Adrenalina pura, delantero vivo y
pícaro como pocos, Dani culminó diez minutos después del 1-0 una jugada
tan sencilla como peligrosa, que nació en una posible falta de Miguel
Angel a Ronaldinho, que continuó con un balón muy abierto a la banda
derecha para que Xisco lo colocase en el área pequeña. Allí esperaba
Dani, hambriento de gol, para empatar la contienda y aliviar el dominio
del Barcelona. A los de Rijkaard ni les dio tiempo a reaccionar, porque
apenas cinco minutos después, volvieron a hacer de las suyas.
El Barca sigue siendo un equipo implacable en campo contrario, pero
sigue presentando errores incomprensibles en defensa, como el que dio
lugar al 1-2: ni Oleguer ni Sylvinho atinaron a despejar un balón
inocuo colgado al área, y por allí volvió a aparecer Dani para driblar
al defensa brasileño y batir de nuevo a Valdés. El joven delantero
salió al rescate de un Betis demasiado plano, con un once gris que, sin
embargo, fue creciéndose con el transcurso del partido, cuando comprobó
que el contragolpe es una herramienta válida para plantarle cara al
Barcelona si uno se defiende con orden y contundencia. Con la entrada
de Márquez, el Barca ganó consistencia en la medular, porque Edmílson
adelantó su posición para tapar los tímidos intentos del equipo
andaluz. Pero al Barca le faltaron ideas y el Betis no acabó de creerse
la hazaña.
Los dos equipos se mostraron un poco más tristes en la segunda
parte, que sólo dejó los detalles de Ronaldinho, empeñado en celebrar
su inminente renovación pasándolo en grande, con ánimo de enseñar a la
afición del Barca todo lo que le va a ofrecer en los próximos años.
1 - Barcelona: Valdés, Belletti (Márquez, min 45)
Puyol, Oleguer, Sylvinho, Edmílson, Xavi, Deco (Gabri, min. 80), Giuly
(Larsson, min 84), Ronaldinho y Eto"o.
2 - Betis: Contreras, Oscar López (Lembo, min. 80),
Nano, Melli, Castellini, Arzu (Rivera, min. 72) Miguel Angel, Varela
(Israel, min. 68), Xisco, Dani y Fernando.
Arbitro: Undiano Mallenco (comité navarro).
Amonestó con tarjeta amarilla a Giuly (min. 38), Nano (min. 52), Deco
(min. 56) y Oscar López (min. 76).
Goles:1-0, min. 14: Eto"o. 1-1, min. 24: Dani. 1-2, min. 29, Dani.
Incidencias: Partido de vuelta de la Supercopa de
España, disputado en el Camp Nou de Barcelona ante 48.266 espectadores.
El presidente de la Federación Española de Fútbol, Angel María Villar,
entregó el trofeo a Carles Puyol, capitán del Barcelona, al término del
encuentro.
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