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El crudo de Texas se mantenía hoy firme
en torno a 62 dólares el barril en Nueva York, mientras sigue la
inquietud por el nivel de oferta de combustibles, a la vez que se
afianzan las perspectivas de avance de la economía en EEUU.
Al cumplirse la primera hora de sesión, los contratos de Petróleo
Intermedio de Texas (WTI) para entrega en septiembre se negociaban a
61,95 dólares por barril (159 litros), después de un incremento de
0,57 dólares respecto del jueves.
Los contratos de gasolina y de gasóleo mostraban también una
inclinación alcista y se negociaban durante el primer tramo de
sesión a 1,8023 dólares por galón (3,78 litros) y a 1,7078 dólares
respectivamente, después de incrementos de en torno a dos centavos
en ambos casos.
La ajustada capacidad de las refinerías estadounidenses para
atender a la fuerte demanda de gasolina y de diesel, entre otros
combustibles, es en estos momentos uno de los factores que más
presiona al alza a los precios, reiteran los expertos.
Además de atender al consumo presente, las refinerías deben
producir gasóleo de calefacción para incrementar el volumen de
reservas antes de que comience la época invernal en EEUU y repunte
la demanda de este producto.
Las reservas de gasóleo quedaron en 49,9 millones de barriles al
concluir la pasada semana, volumen que sólo es un 5,5 por ciento
superior al de igual periodo del año anterior.
En el caso de la gasolina, las existencias son en este momento un
2,8 por ciento inferiores a las de hace un año y en la pasada semana
disminuyeron en cuatro millones de barriles, cuatro veces más de lo
que esperaban los analistas.
Con ese panorama, cualquier noticia sobre interrupciones
imprevistas en la actividad de refinado no hace sino incrementar la
preocupación del mercado en torno a si el nivel de oferta logrará
compensar la fuerte demanda.
Media docena de refinerías estadounidenses han registrado
problemas en los últimos días y hoy llegaban noticias al mercado de
que Sunoco, Exxon Mobil y British Petroleum restablecerían la
actividad en las plantas afectadas más tarde de lo esperado.
El sólido avance de la economía de EEUU, el mayor consumidor
mundial de petróleo, es otro de los factores a que suelen aludir los
expertos para explicar el encarecimiento del petróleo y de sus
combustibles derivados.
A los datos favorables sobre el sector manufacturero y de
servicios, entre otros, que se difundieron durante esta semana se
unieron hoy los relativos al empleo durante el mes de julio, que
creció por encima de lo esperado.
La economía añadió 207.000 empleos en el pasado mes, comparado
con un incremento de en torno a 180.000 puestos de trabajo que
preveían los economistas.
Ese y otros datos incluidos en el informe del Departamento de
Trabajo fueron interpretados como un signo más de que la economía de
este país avanza a paso firme a pesar del encarecimiento de la
energía.
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