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El precio del crudo de Texas en Nueva
York se mantenía hoy con firmeza muy cerca de 64 dólares por barril,
a la espera de comprobar el estado de las reservas almacenadas en
Estados Unidos y el ritmo de actividad de las refinerías.
Hacia la media sesión, el Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para
entrega en septiembre se negociaba en torno a 63,80 dólares por
barril (159 litros), 14 centavos menos que al cierre del lunes.
El precio de este tipo de crudo, de referencia en Estados Unidos,
batió ayer de nuevo récords, por cuarta vez en seis sesiones, y en
las operaciones electrónicas previas a la apertura de hoy se alzó
hasta un nuevo máximo de 64,27 dólares por barril.
Los contratos con entrega prevista entre noviembre y febrero se
negociaban por encima de 65 dólares el barril.
Los contratos de gasolina para septiembre se situaban en 1,8460
dólares por galón, alrededor de un centavo menos que en la sesión
anterior y el gasóleo de calefacción se encarecía en algo más de un
centavo, para situarse en torno a 1,8020 dólares por galón.
Una creciente inquietud en torno al flujo de suministros desde
Arabia Saudí y también por la reanudación en Irán de sus actividades
nucleares, son los asuntos más recientes que inciden en la
inclinación alcista de los precios.
Las Fuerzas Armadas saudíes han extremado las medidas de
seguridad en torno a embajadas e instalaciones extranjeras, en
especial en las de EEUU y Reino Unido, que el pasado fin de semana
anunciaron el cierre de sus oficinas por dos días debido a la
amenaza terrorista.
Respecto de Irán, el segundo mayor productor en la Organización
de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) después de Arabia Saudí,
se intensificaron hoy los esfuerzos para rebajar la tensión que ha
generado la reanudación de actividades en la planta de conversión de
uranio de Isfahán.
La Junta de Gobernadores del Organismo Internacional de la
Energía Atómica (OIEA) celebra hoy una reunión urgente en Viena para
analizar la situación y tratar de que Irán no rompa las
negociaciones que mantenía con la Unión Europea (UE)
A esos factores geopolíticos se unen las interrupciones de la
producción en algunas refinerías de EEUU, mientras la demanda sigue
superando a la de hace un año.
Los datos sobre reservas almacenadas, que difundirá mañana el
Departamento de Energía, pueden decidir la dirección de los precios
para las próximas sesiones.
Lo expertos prevén un retroceso, que podría acercarse a los dos
millones de barriles, en existencias almacenadas de gasolina,
después de la caída de cuatro millones de barriles que se registró
en la última semana evaluada hasta ahora.
Esa circunstancia fue uno de los principales factores que
impulsaron al alza a los precios en recientes sesiones, cuando
faltan aún tres semanas para que concluya la época estival en EEUU,
que es la de mayor consumo en todo el año.
El mercado estará también muy pendiente de los datos sobre la
actividad de las refinerías, que en la última semana evaluada
operaron al 95,8 por ciento de su capacidad, así como del flujo de
importaciones, que han registrado una media de 10,4 millones de
barriles diarios en las últimas cuatro semanas.
La escalada de precios en los futuros tiene una repercusión
inmediata en el bolsillo de los consumidores y en los presupuestos
de las compañías de transporte, al alcanzar los precios de venta de
gasolina y de diesel valores de récord.
El galón de gasolina normal se vendía hoy en EEUU a un precio
medio de 2,354 dólares por galón, dos centavos por encima del valor
del lunes y 48 centavos más que hace un año.
El galón de diesel se situaba también en un nuevo máximo de 2,466
dólares el galón y superaba en 63 centavos el nivel a que se
adquiría en igual periodo del año anterior.
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