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El precio del crudo de Texas subía hoy
más de un 2 por ciento y se situaba por encima de 64 dólares el
barril, mientras el mercado permanece atento a la crisis en Ecuador,
que ha paralizado la producción y las exportaciones petroleras.
Hacia la media sesión, los contratos de Petróleo Intermedio de
Texas (WTI) para septiembre, que expiran el lunes, se negociaban a
64,85 dólares, después de sumar 1,58 dólares al precio anterior.
Los contratos de gasolina para septiembre se situaban en 1,8870
dólares por galón (3,78 litros), unos dos centavos más que el
jueves, y el gasóleo de calefacción para ese mismo mes se negociaba
a 1,8320 dólares, después de un alza de alrededor de cuatro
centavos.
Los temores por el efecto negativo de alteración de suministros
al mercado estadounidense, en momentos de elevada demanda,
impulsaban de nuevo al alza el precio del petróleo WTI, después del
retroceso de más de un 4 por ciento que había registrado durante la
semana.
El presidente de Ecuador, Alfredo Palacio, decreto el miércoles
el estado de emergencia en las provincias petroleras de Orellana y
Sucumbíos, a causa de las protestas con las que grupos de civiles
reclaman al gobierno mejores infraestructuras.
Palacio explicó el jueves que la producción estatal de petróleo
había pasado de 201.000 barriles el sábado a cero, por lo que ordenó
suspender las exportaciones.
A las pérdida de la producción petrolera controlada por el estado
se suman la de 328.000 barriles de las empresas privadas, agregó el
presidente durante un discurso a la nación.
La inestabilidad en ese país latinoamericano, uno de los mayores
productores de crudo en el continente, inquieta en el mercado
neoyorquino por ser uno de los principales abastecedores de EEUU.
Los últimos datos de la Agencia de Información de Energía (EIA),
la división analítica del Departamento de Energía, sitúan a Ecuador
como el noveno exportador al mercado estadounidense en junio, con
288.000 barriles de crudo diarios.
La exportación se situaba en 186.000 barriles en igual periodo de
2004.
El rampante consumo de gasolina y de otros combustibles en EEUU,
con la consiguiente necesidad de materia prima que tienen las
refinerías, hace que el mercado del petróleo sea muy sensible a
cualquier interrupción imprevista de suministros.
Además, la escasa capacidad "ociosa" de producción de que dispone
la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y otros
productores independientes aumenta el nerviosismo, por la dificultad
que hay para que otras naciones compensen las pérdidas de
producción.
A los temores sobre un corte en los suministros regulares se unía
hoy la inquietud que suscita la amenaza terrorista en Oriente Medio,
después del ataque con cohetes al puerto de Aqaba, en Jordania.
El ataque al parecer tenía como objetivo un barco militar
estadounidense atracado en ese puerto y causó la muerte de un
soldado jordano y heridas a otro
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