|
El gobierno tailandés decidió luchar contra los
jóvenes musulmanes insurgentes del sur del país con un arma poco
convencional: transmisiones por televisión de partidos de fútbol.
La idea es alentar a los jóvenes para que sigan la retransmisión de los
partidos de las ligas europeas con el fin de frenar la violencia.
El plan contempla instalar televisión por cable en lugares
públicos frecuentados por los jóvenes con el fin de distraerlos y
evitar que se unan a la insurgencia, en un conflicto que ha costado la
vida a más de 800 personas en los últimos 18 meses.
"Vamos a intentar que los jóvenes dediquen su tiempo a pensar
en el fútbol y a ver los partidos en vez de salir a la calle para matar
gente", dijo el ministro del Interior, Kongsak Wanthana.
El balón o el fusil
El gobierno tailandés ha probado distintas estrategias para resolver el problema, sin conseguir su objetivo.
Hizo un llamado de paz lanzando cientos de pájaros de papel sobre las provincias del sur.
Como no dio resultado, impuso el estado de emergencia en la zona el mes pasado.
Pero tampoco logró los cambios esperados. Policías, funcionarios
públicos y profesores siguen perdiendo la vida en atentados
protagonizados por insurgentes de identidad desconocida.
Por otro lado, casi 200 musulmanes perdieron la vida en manos del ejército sólo el año pasado.
500 televisores
El plan contenpla la instalación de 500 televisores en las provincias del sur.
|
Ahora el gobierno instalará 500 televisores en los sitios donde los
jóvenes musulmanes toman té, con la esperanza de que el deporte sea más
atractivo que la lucha armada.
Sin embargo, un prominente líder comunitario le dijo a la BBC
que probablemente la medida será catalogada como propaganda
gubernamental.
Según el gobierno encabezado por el primer ministro Thaksin
Shinawatra, quien hace dos años intentó adquirir el club británico
Liverpool, la mayor parte de los atentados que se producen en el sur
del país son perpetrados por jóvenes radicales.
La violencia comenzó en enero de 2004 cuando el movimiento
separatista islámico retomó la lucha armada luego de una década de
escasa actividad guerrillera.
El fútbol, un negocio que mueve millones en Tailandia, es desde hace una década uno de los deportes más populares.
|