|
Tres nuevos modelos de automóviles
fabricados en México son la nueva arma con la que Ford intentará
recuperar parte del mercado estadounidense que ha venido perdiendo a
manos de rivales extranjeros como Toyota, Nissan y Hyundai.
El Ford Fusion, el Mercury Milán y el Lincoln Zephyr fueron
presentados hoy a la prensa en la planta de Ford en Hermosillo
(Sonora, norte del país), donde el primero de los modelos salió de
la línea de ensamble.
El proyecto requirió de una inversión de 1.200 millones de
dólares de Ford para ampliar su planta y de otros 400 millones de
los proveedores para construir un parque industrial de piezas
aledaño a las instalaciones.
En total, son unos 1.700 nuevos empleos directos, de los cuales
casi 600 iniciaron labores en julio y otros 1.100 lo harán en
febrero de 2006, cuando empiece a funcionar el tercer turno de
trabajo para ajustarse a los requerimientos de producción, señalaron
a EFE fuentes de la compañía.
La presidenta y directora general de Ford Motor Company en
México, Louise Goeser, destacó la importancia de este proyecto para
la compañía, que en los últimos meses ha anunciado cientos de
despidos en Norteamérica para bajar sus costos y ser más rentable.
Esta estrategia es parte del esfuerzo por recuperarse tras perder
parte del mercado estadounidense a manos de marcas extranjeras.
Con el inicio de la fabricación de estos vehículos, la capacidad
de producción de la planta de Hermosillo aumentará a 305.000
unidades anuales a partir de 2006.
El 90 por ciento de ellos se enviarán a Canadá y Estados Unidos,
donde Ford busca competir "en el segmento más grande", de sedán con
tracción a las cuatro ruedas.
Sólo el Ford Fusion y el Lincoln Zephyr se comercializarán en
México, mientras que el Mercury Milán irá completamente a la
exportación.
Además, es la primera vez que la compañía produce el Lincoln
fuera de EEUU.
Los tres modelos son construidos sobre la base de la misma
plataforma: Mazda 6, y serán los primeros en ser construidos de
principio a fin utilizando herramientas digitales para ahorrar
tiempo, dinero y mejorar la calidad.
El Mazda 6 será la base de la creación de una docena de nuevos
productos y 800.000 unidades en las divisiones Ford, Mercury y
Lincoln en los siguientes años, indicó la compañía.
Ford anunció para este año un recorte de 2.700 puestos de trabajo
en Norteamérica, a lo que recientemente añadió la reestructuración y
reducción de su fuerza de trabajo en sus operaciones de ventas y
mercadotecnia de la región.
Los bonos de la compañía fueron degradados a "chatarra" en mayo
pasado por la calificadora Standard and Poor's y Ford reportó una
caída de 19 por ciento de sus utilidades en el segundo trimestre del
año.
Hasta junio pasado, Ford producía en Hermosillo el "Focus", un
sedán dirigido al segmento medio que tiene como principal mercado a
Norteamérica, pero trasladó su ensamble a la planta de Wayne
(Michigan), con lo que ahora sólo se dedicará a los tres modelos
nuevos.
En 2004 fabricó 59.344 unidades del Focus, que en casi su
totalidad fueron exportados, principalmente a Estados Unidos.
Ford posee otra fábrica de vehículos en Cuautitlán, en el estado
de México, donde arma el "Ikon", un sedan con motor de 1,6 litros y
90 caballos de fuerza y modelos de la serie "F".
Por su parte, en la de Chihuahua, en el norte del país, fabrica
motores Duratec de 2 y 2,3 litros.
Las tres fábricas de Ford en México tienen unos 5.000
trabajadores.
La industria automovilística es una de las más importantes de
México, ya que representa el 22 por ciento de su producción
manufacturera total y es la actividad más ligada a la industria de
EEUU, que es el principal socio comercial del país, donde dirige
casi el 90 por ciento de sus exportaciones.
|