La vigésimo cuarta Copa del Rey Agua Brava, que comienza hoy en la
bahía de Palma, pasará a la historia por tres circunstancias. María
Dolores González, hasta ahora «madre» de la regata más importante del
Mediterráneo, goza desde hoy de una merecida jubilación; la clase IMS
500 comienza a desaparecer por lo dificultoso y caro de la fórmula; y
nace la clase TP52, a la que se han ido los grandes de la vela mundial
a regatear en tiempo real, aunque sigue siendo una incógnita, como
circuito privado que es, si van a integrarse con las demás clases en
años sucesivos.
Manuel Torres, oficial de regatas de la Copa del
Rey, tiene previsto realizar un máximo de nueve regatas, incluyendo la
ya devaluada prueba larga de unas setenta millas, para todas las
categorías: IMS 500, IMS 600, IMS 670 y TP52. Las cuatro clases
regatearán un máximo de ocho recorridos barlovento-sotavento en el
mismo campo de regatas con salidas distintas y, probablemente, con sólo
la primera ceñida en común porque no hay campo de regatas que pueda
albergar al centenar de barcos que se han inscrito.
Este año, al
contrario de lo que pasaba en anteriores ediciones, la verdadera Copa
del Rey Agua Brava se corre en la clase IMS 600. Los barcos estrella
del diseñador español, Marcelino Botín, copan la mayoría de la flota en
esta clase, por lo que su interés se centra en que casi se regatea a
tiempo real por lo que ya cuentan mucho las tácticas y la preparación
de las tripulaciones. A barcos casi iguales hay que añadir
tripulaciones de gran y similar calidad, por lo que el espectáculo está
asegurado en la tercera salida de cada día.
El precedente de Mahón
Se
ha podido disfrutar de esta igualdad en el pasado Campeonato del Mundo
de IMS, que se ha celebrado en Mahón, en donde los barcos alcanzaban la
línea de llegada con escasos segundos de diferencia. Los barcos
españoles de esta clase son claros favoritos y en especial cuatro: El
«Zúrich», de Jan Santana, pese a que no atraviesa por un buen momento
de concentración y se muestra muy irregular, el «Fórum Filatélico», de
Gonzalo Araújo, que peca de ansias de triunfo y no se centra en las
regatas preocupándose más por los demás que por él mismo, el «Fermax»,
un equipo comandado por Daniel Maestre, totalmente aficionado, con
muchos años de navegación y que este año dispone de un barco rápido al
que hay que exigirle el triunfo o al menos la pelea por alguno de los
tres primeros puestos, y el «Andalucía Te Quiere», de Rafael Díaz,
flamante campeón del mundo IMS hace quince días, en la categoría
«amateur», al que se ha visto ganar con facilidad a los tres
anteriores. A ellos debe unirse el portugués «Quebramar», de Gonzalo
Esteves, que estrena barco y debe de ocupar una de las cinco primeras
plazas del campeonato y al «MoviStar», con armadora nueva en la persona
de María Beltrán, y que no debe de bajar del quinto lugar.
El
grupo IMS 500 va desapareciendo. Su agonía no durará mucho más. Para
empezar ya no es el grupo estrella de las regatas porque está integrado
por muy pocas unidades, algunas de ellas viejas y sin sentido
competitivo.
En las últimas regatas disputadas se ha podido ver
a un «CAM» distinto y con ganas de triunfo. La tripulación, que comanda
el campeón olímpico Fernando León, está este año más concentrada y
deseosa de ganar la Copa del Rey porque es consciente de que el año que
viene van a dar el salto a los TP52. Quieren sacarse la espina que le
clavó el Jurado hace dos años en los despachos arrebatándoles el
triunfo injustamente.
Como rivales incómodos, el «CAM» tiene al
«Azur de Puig», de José María Torcida, brillante campeón del mundo de
IMS en la categoría profesional; al «TAU Cerámica», de la campeona
olímpica Theresa Zabell, que se despide este año en Palma para
planificar con tiempo la temporada que viene; al argentino «Matador»,
que lleva una gran temporada; y al «Codorníu», de Noluco Doreste, que
todos siempre hay que contar con él en cualquier regata.
En la
clase 670 hay dos claros candidatos. El «QUUM Sevilla», de Sergio
Llorca, campeón del mundo de su clase la semana pasada en Alicante; y
el «Telefónica MoviStar», que en esta ocasión irá patroneado por Jesús
Pintos.
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