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Los trabajadores de la planta de General
Motors (GM) en Figueruelas (Zaragoza) volvieron hoy al trabajo tras
las vacaciones de verano, en las que la factoría ha permanecido sin
actividad durante un mes.
Según explicó a Efe Fernando Bolea (UGT), representante del
Comité de Empresa, la vuelta a la actividad presenta como novedad
una reducción en la producción de vehículos, al quedar suprimido el
turno de noche en el que unos 600 empleados fabricaban el modelo
Corsa y que han sido recolocados en los turnos de mañana y tarde.
Como consecuencia de este cambio, la producción de la planta, en
la que trabajan más de 8.000 personas, se reduce en 260 vehículos
diarios, de los 2.000 -de los modelos Corsa y Meriva- que salían de
la factoría antes de las vacaciones.
La planta de Figueruelas se encuentra bajo un expediente de
regulación de empleo que afectará a 618 trabajadores hasta
septiembre del 2006, la mitad de los cuales dejarán la empresa el
próximo mes, indicó Bolea.
La factoría será sometida asimismo a una modificación de sus
estructuras industriales para la adaptación de las instalaciones a
la producción del nuevo Corsa, que se iniciará dentro de un año, a
cuyo fin General Motors (GM) va a destinar 400 millones de euros.
Bolea adelantó que desde el Comité de Empresa se va estar
especialmente pendiente de las ventas de la multinacional
norteamericana, debido a la repercusión que su evolución tendrá en
la necesidad de paros técnicos.
En este sentido señaló que, como consecuencia de un repunte de
las ventas que hacía años que no se producía, la planta aragonesa
realizará los próximos meses dos turnos de sábado por trabajador, lo
que permitirá reducir de 23 a 19,5 los días acumulados de
flexibilidad laboral.
Por otra parte, el representante sindical puso de relieve el
inminente proceso de selección de plantas de la compañía para
decidir en cual se fabricará el nuevo Meriva, una decisión que en
principio no se conocerá hasta el 2008 pero que comenzará a
dirimirse en los próximos meses.
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