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Resumen de un stage ideal |
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Todo el mundo es consciente de que el FC Barcelona volverá a Dinamarca a hacer otro stage de pretemporada
Todo
ha ido sobre ruedas a lo largo de los siete días de estancia en Aarhus.
Tanto los jugadores como los integrantes del cuadro técnico regresaron
muy satisfechos de cómo se ha desarrollado el stage. Todo ha funcionado
según lo previsto y el equipo ha podido trabajar sin más inconvenientes
que las siempre inoportunas lesiones. Se puede decir que se han
cumplido todas las premisas de lo que puede considerarse un stage
perfecto.
Una de las cuestiones que más se ha valorado ha sido
la tranquilidad. El Barça ha disfrutado de un relativo anonimato en
Dinamarca. Los jugadores no han tenido problemas para atender a los
aficionados que se les han acercado durante estos días. Otra cuestión
positiva ha sido la proximidad de las instalaciones. La distancia entre
el hotel y los campos de entrenamiento o el Atletion Stadion es de dos
o tres kilómetros, lo que incluso permitía que algunas veces Juan
Carlos Unzué hiciese el recorrido corriendo.
El nivel de las
instalaciones y la organización también han recibido una nota muy alta.
Todo se ha desarrollado con normalidad y se ha cumplido el programa
previsto sin que se produjesen momentos de descontrol. Los jugadores
han tenido todo el tiempo necesario para descansar y recuperarse.
También han acompañado las suaves temperaturas que en esta época se dan
en Aarhus. Entrenarse en verano a 14 o 15 grados puede considerarse un
auténtico lujo. El trabajo físico, básico a estas alturas, se ha visto
favorecido, aunque algunos jugadores incluso se quejasen del frío y se
entrenaran con anoraks. El stage tampoco se ha hecho largo y más
teniendo en cuenta que el jueves el equipo vuelve a viajar al iniciarse
la gira asiática. Todo lo contrario, los siete días que han
transcurrido desde la llegada del Barça a Aarhus no han sido
suficientes como para que los jugadores pudieran echar de menos a sus
familias.
El stage se ha desarrollado en un ambiente de
relajación, compañerismo y buen rollo, como quedó de manifiesto el
sábado. La plantilla se fue a cenar a un restaurante del centro
invitada por un ex compañero de Larsson.
Otra de las notas
destacadas ha sido el rendimiento de Mark van Bommel, especialmente en
el primer amistoso, y sobre todo su actitud dentro del vestuario, donde
ha sorprendido por su carácter extrovertido y por sus esfuerzos para
comunicarse. El único contratiempo han sido las lesiones de Motta y
Santi Ezquerro y en menor medida los problemas que Puyol arrastra en su
rodilla. Han sido el único borrón. Todo el mundo es consciente de que
hay que volver a repetir stage en Dinamarca. La plantilla sabe que a
partir de ahora las condiciones serán opuestas. En la gira volverán el
calor, los actos de promoción, los desplazamientos largos y las
situaciones de caos. Primará la faceta económica.
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