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Robinho medita provocar tarjeta |
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Protestar al árbitro, dar una patada, insultar a un adversario... El delantero decidirá hoy mismo qué clase de trampa utilizará.
Robinho
se dispone a volver, por enésima vez, al ‘juego sucio', que tan buenos
resultados le dio para lograr su fichaje por el Real Madrid, dejando
tirado de la peor manera al Santos, un club al que le debe muchísimo y
del que ahora se ríe a pierna suelta. Robinho está a una tarjeta de la
suspensión y nadie en Brasil duda que, en el partido de esta noche
entre Santos y Figueirense, el polémico delantero forzará la tarjeta.
No le importa salir de su país por la puerta de servicio y sólo piensa
en el equipo español.
La única duda de Robinho es cómo provocará
la tarjeta. Y es que bajo ningún concepto está por la labor de jugar
más partidos con el Santos. Pese a que por escrito quedó estipulado que
el chico debe jugar el próximo miércoles frente al Paysandú, Robinho
pretende despedirse hoy de la afición del Santos, disfrutar de la noche
en un bar de solteros y olvidarse para siempre de la entidad.
La
cadena de televisión ‘O Globo' espera que el delantero se olvide de
hacer trampas, pues emitirá en directo el choque del miércoles ante el
Paysandú. Pero Robinho, que ayer efectuó su último entrenamiento con el
Santos, se olvida de todo y de todos cuando se encapricha con algo.
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