El 16 de junio, cinco días después de la final de la
Copa del Rey, Lorenzo Serra se iba de vacaciones. En un mes el rugido
del león que lleva dentro ha vuelto a despertar a los suyos para
iniciar otro curso partiendo de cero.
Ha pasado ese tiempo y el balear, efectivamente, anda como si nada
hubiera conseguido la temporada pasada y trabaja con más ímpetu y con
más seriedad que nunca y manda con tanta severidad como jamás estos
jugadores podrían haber pensado. Ayer, en un rato de reposo, atendió a
la prensa en el hotel que eligió para llevar a cabo la concentración de
pretemporada de este año y dio su opinión sobre todo aquello que le fue
planteado.
Balance de los primeros días de trabajo.
«La vibración es positiva, es buena por el comportamiento y la
actitud de los jugadores y por su disposición para superar cualquier
adversidad, lo cual es una buena base para ir buscando criterios y
alternativas de juego que nos vengan bien para el futuro».
Los nuevos.
«Xisco y Rivera ya han podido coger la pausa y el ritmo de nuestro
trabajo y a través de las charlas individuales que mantenemos con todos
los futbolistas se han ido adaptando. Juanlu y Nano están haciendo un
gran esfuerzo y están muy ilusionados con este proyecto. Además,
tenemos un grupo humano excelente que recibe a todo el mundo con los
brazos abiertos. Con las charlas vamos a ir mejorando todas las
situaciones, pero estoy muy contento con todos ellos».
Más fichajes.
«A todos nos gustaría que todo estuviera ya arreglado. El lateral
derecho es un puesto que necesitamos reforzar para lograr el equilibrio
necesario, pero tenemos que encontrar el jugador que obedezca a las
necesidades del equipo y a las posibilidades del club. Es verdad que
hemos manejado opciones no comunitarias, pero no han salido en la
prensa todos los nombres que hemos tenido o tenemos encima de la mesa,
y algunos son de jugadores comunitarios o nacionales. Si puede venir,
fenomenal, y luego pienso que haremos algo más, pero hay que tener en
cuenta que sólo pueden quedar 25 fichas y hay que hacer las cosas bien».
Bajas.
«Para un entrenador es mejor dar bienvenidas que explicarle a un
jugador que no tiene sitio porque hay opciones mejores. El futbolista
tiene que escuchar estas explicaciones y yo las daré. Todos los que
están aquí saben que van a tener su oportunidad y que tengo en cuenta
la temporada pasada en todos los casos, incluyendo a los que como Joao
Tomás o Mingo estuvieron en otros equipos. Pero los hay que tienen que
apretar, y uno tiene que ser consecuente con lo que dice o hace. Todos
tienen contrato con el Betis y a nadie se le va a dejar tirado aunque
la decisión se tome más tarde. Además, si yo hiciera un descarte
rápidamente me podrían decir que lo he hecho sin valorar un trabajo, y
esto hay que hacerlo. El jugador sabe que cualquier acción en un
entrenamiento me vale y la tengo en cuenta, y si hay uno que no
aprovecha al máximo estas sesiones... pues lo siento. No obstante, en
breve ya le voy a comunicar a alguno que no tendrá sitio en esta
plantilla».
Cantidad y calidad.
«El año pasado se fichó calidad, pero eso lo sabemos después de una
temporada, porque cuando llegó Oliveira existían dudas, porque era un
descarte del Valencia y no estaba del todo contrastado, y Edu acababa
de bajar a Segunda con el Celta. Vamos a dejar que pase la campaña y
luego valoraremos si este año hemos fichado más cantidad que calidad.
No prejuzguemos sin dar la oportunidad que todo el mundo merece».
Denilson.
«Bueno, no sabemos si el señor que dice que viene para llevárselo
al Cruzeiro es su representante o no, ya se verá. Deni tiene mucha
ilusión por acudir al próximo Mundial, pero le he dicho que lo que
tiene que hacer para eso es jugar en el Betis al máximo nivel, aunque
yo no quiero en mi equipo a un jugador indefinido. Él tiene experiencia
y mucho recorrido, ya es mayorcito. Ha venido muy bien físicamente, con
un peso muy bueno, y se está portando de forma excelente. Puso mucha
voluntad en el primer amistoso y tiene más desborde que el año pasado,
pero, insisto, se tiene que definir. Que quede claro que no tengo
ningún problema con él, al contrario, hay una muy buena relación, y él
tiene ilusión y le veo motivado, con un nivel de autoexigencia alto,
pero esto no va a pasar de cuatro o cinco días, porque si se quiere
quedar con todas las consecuencias lo tiene que decir ya, y tiene que
saber que en España sólo el Betis y el Barcelona van a jugar cuatro
competiciones. ¿Parecido al caso de Jarni? Puede ser. Recuerdo que
aquel año Jarni vino diciendo que se quería ir, llegaba tarde a los
entrenamientos y forzaba la situación, pero de pronto se presentó con
todas las consecuencias y recuerdo que se salió en el Carranza y luego
hizo una muy buena temporada».
Cambiar el sistema.
«El trabajo del Betis tiene una forma, un estilo, y la forma de
jugar es sólida y clara. Hay unas hechuras y los nuevos se han ido
adaptando bien, pero siempre he dicho que el sistema tiene que
adaptarse a las características de los futbolistas que tienes. El año
pasamos lo basamos en el 4-2-3-1 o a veces en el 4-3-3 que algunos
periodistas identificaban con un 4-1-4-1 con el que no estaba de
acuerdo, y haremos matizaciones para encajar las nuevas posibilidades
que tenemos para seguir adelante. Assunçao y Rivera pueden jugar
juntos, y además sería un lujo para el Betis. Rivera es listo, tiene
una gran movilidad, un ritmo al que llegan pocos jugadores, crea
espacios, su control es siempre orientado y es muy vertical. ¿Qué si
vendrá un medio defensivo? Bueno, tenemos a Arzu, al que le gustaría
tener libertad para adelantarse y llegar arriba pero que puede hacer
perfectamente esa labor de cierre porque lo hizo bien el año pasado y
es un jugador que ha crecido mucho y que tácticamente sabe interpretar
las situaciones del juego. Además tenemos a Cañas, a Benjamín y a Capi,
al que espero recuperar pronto, así que esa parcela puede estar bien
cubierta. ¿Miguel Ángel? Es un jugador contrastado y al que conozco de
mi etapa en el Barcelona, pero no debo hablar de futbolistas que no
pertenecen al Betis».
Joao Tomás.
«Le hice saber en su momento que tenía que jugar tranquilo, pero
que su situación es apretada. Él quiere que su futuro se aclare cuanto
antes y trabajamos con él aunque sabe que Oliveira tiene la prioridad y
que tenemos a Dani, con otras características distintas, y que en un
momento dado podemos contar ahí con Xisco e incluso con Edu. Joao tiene
que seguir trabajando y hay que darle un margen. Luego hay que ver
estos partidos, y no por el rival o la importancia, sino porque hay que
trasladar en esos ensayos toda la teoría que se explica en las sesiones
técnico-tácticas que hacemos por las tardes».
Rotaciones.
«Mi idea es tener frescura en el equipo siempre. La plantilla es
amplia y eso lo tenemos que aprovechar. No digo que vayamos a hacer
rotaciones sistemáticas, pero está claro que los jugadores no pueden
jugar 60 ó 70 partidos a un nivel alto, eso es impensable».
Dani.
«No me ha sorprendido. Lo conocía desde antes de venir porque en el
mundo del fútbol, incluso en la lejanía, se sabe quién es Dani. El año
pasado tuvo la mala suerte de tener muchos problemas con las lesiones
y, además, se encontró con un futbolista excelente en todas las
vertientes como es Ricardo, y así se hace complicado entrar, pero él es
muy listo en los metros finales, tiene esa virtud para prever lo que va
a ocurrir y buscar soluciones para hacer el gol, aunque en un principio
Oliveira y Edu seguirán formando arriba».