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Suave sesión en el césped del hotel |
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Debido al cansancio que los jugadores del primer equipo
azulgrana han acumulado los últimos días por los entrenamientos, los
partidos y los numerosos desplazamientos, el cuerpo técnico decidió
ayer suspender el entrenamiento previsto en el estadio de Macao a las
siete de la tarde por una suave sesión en una de las zonas verdes del
lujoso Hotel Westin Resort, el complejo de cinco estrellas donde se
aloja la expedición barcelonista. Los jugadores aplaudieron la decisión
de Frank Rijkaard, que es consciente de que los músculos de sus cracks
están demasiado sobrecargados.
Rijkaard, con la
ayuda de sus dos preparadores físicos, Albert Roca y Paco Seirul.lo,
dirigió durante apenas una hora una sesión basada en carreras y
estiramientos con la intención de desentumecer músculos y activar las
articulaciones después del largo trayecto entre Tokio y Macao, de
cuatro horas de duración. La expedición pensaba que sería un viaje
corto, pero la distancia entre Tokio y Macao es la misma que entre
Barcelona y Moscú.
Después de este entrenamiento
algunos jugadores se sometieron a una sesión de masajes y
posteriormente casi todos acabaron en la piscina cubierta del hotel,
donde acabaron de relajarse. Aprovechando que había una canasta dentro
de la piscina, el delegado Carles Naval y el brasileño Sylvinho
improvisaron un minipartidillo de baloncesto. Hoy Rijkaard volverá a
apretar a los suyos.
Ayer se superaron los treinta
grados de temperatura, pero por lo que más están sufriendo los
jugadores y los técnicos es por la elevada humedad, mucho mayor que la
de la Ciudad Condal. Además, algunos de los miembros de la expedición
barcelonista aún arrastran los efectos del 'jet lag' de esta gira, que
han hecho que tanto los técnicos como los preparadores físicos y los
médicos del Barça hayan incrementado las precauciones para no desgastar
en exceso a los jugadores
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