|
Toyota no deja de pisar al
acelerador en su plan de marcar las distancias con su principal
competidor mundial, General Motors, ahora con su decidida
declaración en favor de los automóviles híbridos.
Que General Motors, Ford y Chrysler se preparen para otra dura
batalla con los fabricantes asiáticos porque esta vez Toyota y Honda
tienen una clara ventaja sobre los fabricantes estadounidenses, que
han descuidado en sus enormes presupuestos la investigación de la
tecnología híbrida.
Las palabras del presidente en Estados Unidos de Toyota, Jim
Press, este miércoles, no pudieron ser más claras y un mejor
exponente del contraste entre la estrategia de la marca japonesa y
la de GM, por ejemplo.
Según Press, de aquí al principio de la próxima década, Toyota
tiene previsto que las ventas de sus vehículos híbridos -los que
combinan combustión de gasolina con motores eléctricos para ahorrar
combustible- sumarán 1 millón de vehículos al año.
Y más de la mitad de esas ventas se producirán en Estados Unidos.
Lo que es más importante, Press prevé que Toyota tendrá una
versión híbrida prácticamente de cada modelo que produzca, desde los
utilitarios hasta vehículos en los que tradicionalmente esta
tecnología no parecía tener futuro, como los "pick-up" de altas
prestaciones.
Press llegó a afirmar que para Toyota, la tecnología de vehículos
híbridos "no es una fase pasajera sino una tecnología vital para el
siglo XXI".
Un disparo a la línea de flotación de General Motors que, hasta
ahora, consideraba los híbridos como un paso intermedio -y que de
hecho podía ser evitado- hacia el verdadero futuro del automóvil,
los motores de hidrógeno.
Susan Garavaglia, gerente de comunicaciones de GM Hybrid, explicó
a EFE que la falta de modelos híbridos en la gama de vehículos de
las marcas del grupo se debe a que su estrategia ha sido distinta.
"Nuestra estrategia ha sido concentrarnos en los vehículos de
elevado consumo, como autobuses para transporte público y camionetas
'pickup' donde esta tecnología puede realizar los mayores ahorros",
para luego pasar hacia otros vehículos más ligeros, explicó.
Pero GM insiste que el hidrógeno es realmente donde se va a
dilucidar el futuro.
"Hemos hecho inversiones muy significativas en hidrógeno.
Queremos ser los primeros en vender un millón de vehículos con
células de combustible. Hidrógeno es el futuro", declaró a EFE
Richard James, responsable de Comunicación de GM Canadá durante el
pasado Salón del Automóvil de Toronto.
El problema de la estrategia de General Motors es que los
vehículos de hidrógeno siguen reducido a impresionantes planos en
los ordenadores de los fabricantes, mientras que los híbridos llevan
años circulando por las carreteras de Estados Unidos, cada vez más
populares.
Lo cierto es que no sólo GM, Ford o Chrysler han sido incapaces
de prever la importancia de la tecnología híbrida en el sector del
automóvil.
La empresa de análisis del sector J.D. Powers, ha tenido que
revisar en varias ocasiones, y al alza, sus previsiones de ventas de
automóviles híbridos en Estados Unidos y aún así, en mayo su
analista especializado en esta tecnología, Anthony Pratt, indicaba
que sería un mercado marginal.
Según Pratt, para el 2008 los vehículos híbridos sólo
representarían entre un 2 y un 2,5 por ciento del total de las
ventas del sector.
No en opinión de Toyota y Press, quien considera que para el 2010
esa cifra podría ser entre el 10 y el 15 por ciento.
Press no se engaña. Si los estadounidenses están convirtiéndose
tan rápidamente a la tecnología híbrida como demuestran las cifras
no es sólo por su amor al medio ambiente o el aumento de los precios
de la gasolina sino por su patriotismo.
Menos consumo de petróleo significa menos dependencia de las
importaciones de crudo, sobre todo de Oriente Medio, una lección de
geopolítica que el presidente George W. Bush repite cada vez que
puede y que parece estar calando en la psique del estadounidense
medio.
|