La dirección de la planta confía en llegar a un acuerdo "razonable en
costes y que recoja la flexibilidad necesaria en la coyuntura actual"
La planta de Volkswagen Navarra
en Landaben retomó hoy su actividad productiva tras las vacaciones de
verano con la expectativa de que la dirección de la compañía y el
comité de empresa firmen el convenio para la factoría después de meses
de negociaciones.
Los trabajadores vuelven a la
fábrica tras conocerse que la dirección ha reducido su programa
productivo para 2005 en 19.000 coches y que defenderá ante los
sindicatos un convenio "que recoja la flexibilidad necesaria para hacer
frente a la coyuntura actual", según explicó en declaraciones a Europa
Press el director de Comunicación de Volkswagen Navarra, Pablo
Mendívil.
Mendívil subrayó que la planta
establece su programa "en función de cómo va evolucionando el mercado"
y admitió que "para el segundo semestre las perspectivas apuntan a que
habrá que reducir el volumen del programa productivo".
Así, afirmó que la dirección
quiere aplicar los acuerdos de flexibilidad firmados en 2002 con UGT,
CCOO y CC, para adaptar el calendario a las necesidad productivas del
programa, lo que supondría el cierre de la planta durante varias
jornadas y la consiguiente pérdida salarial de los trabajadores.
Precisamente la aplicación de
los acuerdos de flexibilidad es uno de los puntos más discutidos entre
la dirección de la empresa y los sindicatos. La parte social considera
que el acuerdo ya no está vigente, por cuanto se firmó para superar una
crisis de producción y evitar el despido de unos 600 trabajadores.
Con este acuerdo, la dirección
podía cerrar la fábrica mediante los días Volkswagen y mediante una
bolsa de horas para adaptar el calendario a la producción, lo que
suponía un descuento del salario de los trabajadores.
Por el momento, la dirección
mantiene la demanda que interpuso contra el comité de empresa por
negarse a prorrogar estos acuerdos de flexibilidad. El acto de
conciliación que celebraron las dos partes en el Tribunal Laboral de
Navarra a finales de julio acabó sin acuerdo y el asunto pasó a
Magistratura.
El presidente del comité de
empresa, Jesús Sánchez Bruna, ya advirtió de que los sindicatos
rechazaban nuevos descuentos salariales y subrayó que si resulta
necesario reducir la producción, las dos partes tendrían que buscar
alternativas que no conllevaran una reducción en las retribuciones de
los trabajadores.
MOVILIZACIONES DURANTE EL AÑO.
Precisamente la ausencia de
avances en las negociaciones y las diferencias en torno a la
flexibilidad llevaron al comité a convocar dos manifestaciones en mayo
y junio que fueron secundadas multitudinariamente por la plantilla.
Junto con estas marchas, los
sindicatos han convocado decenas de jornadas de paros parciales en los
seis primeros meses del año para exigir a la dirección mejoras en sus
condiciones de trabajo, lo que ha provocado la pérdida de cientos de
coches.
El director de Comunicación de
Volkswagen Navarra confió hoy en que pueda llegarse "lo antes posible a
un acuerdo que le dé estabilidad a la planta". "Después de las
vacaciones hay que venir con optimismo y pensar que todas las partes
van a poner lo que puedan en la negociación para llegar a un convenio
que sea razonable en costes y que recoja la flexibilidad necesaria para
hacer frente a la coyuntura actual", afirmó.
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