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La industria automovilística europea víctima de competitividad china |
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La industria automovilística europea habrá desaparecido en 50 años
víctima de la competencia de China si no consigue invertir la tendencia
y mejorar su competitividad, según el pronóstico del director ejecutivo
de Volkswagen y presidente de la Asociación Europea de Productores de
Automóviles, Bernd Pischetsrieder, que recordó que en la actualidad el
sector genera 2 millones de puestos de trabajo directos y 10 millones
de indirectos en la Union Europea.
"Sólo es una cuestión de tiempo, si no hacemos que
la industria sea más competitiva a nivel de costes en el mercado
mundial, en un plazo de 50 años será difícil que pueda existir esta
industria en Europa", declaró Pischetsrieder en una rueda de prensa
conjunta con el vicepresidente de la comisión y responsable de
Industria y Empresa, Gunter Verheugen, para lanzar la creación de un
grupo de alto nivel cuyo cometido será reformar la legislación
comunitaria sobre coches.
"No se trata de saber cuántos puestos de trabajo se perderán (...)
China empezará pronto a diseñar y fabricar sus propios coches y, si no
cambiamos la tendencia, en 50 años no habrá industria automovilística
europea", insistió el máximo responsable de Volkswagen.
Por ello reclamó un marco regulatorio en la UE competitivo y libre
de contradicciones. "En el pasado las regulaciones europeas eran
contradictorias entre los Estados miembros y a nivel comunitario. La
industria automovilística necesita estabilidad a largo plazo", explicó.
Por su parte, el comisario Verheugen señaló que el objetivo del
grupo de alto nivel --que se denomina 'Cars 21' y está formado por
representantes de los Estados miembros, la Eurocámara, la industria,
los sindicatos, las ONG, los consumidores y la propia Comisión, ninguno
de los cuales es español-- es elaborar una lista de recomendaciones
"concretas e innovadoras para lograr la primera línea en la parrilla de
salida de esta carrera de coches".
En este sentido, anunció que el Ejecutivo comunitario "no dudará en
romper con el pasado" y retirar la legislación europea europea que el
grupo de alto nivel considere que obstaculiza la competitividad del
sector, entre la que podría encontrarse la normativa para liberalizar
la venta de las piezas de recambio de los automóviles, una de las que
más oposición ha generado en la industria. No obstante aseguró que "la
intención no es cuestionar las reglas de competencia" introducidas por
el comisario Mario Monti.
En este esfuerzo de simplificación, el comisario de Industria
aseguró que suprimirá progresivamente la legislación comunitaria sobre
los requisitos técnicos que deben cumplir los vehículos para que se
apliquen únicamente las reglas de Naciones Unidas. Además, cualquier
normativa que proponga en el futuro el Ejecutivo comunitario deberá
pasar un test de competitividad y un estudio de su impacto económico.
Estas iniciativas no supondrán en ningún caso una reducción de los
estándares medioambientales que la Unión Europea exige a los coches.
"Tenemos una ventaja en el capítulo medioambiental y no queremos
cambiar esto", dijo Verheugen. Además, anunció que la Comisión
autorizará los incentivos fiscales que concedan los Estados miembros
para reducir la contaminación de los coches diesel. Para este
propósito, el Ejecutivo comunitario recomienda un valor límite de 5
miligramos por quilómetro.
Desafíos de la industria
Verheugen quisó huir del pesimismo y destacó que la industria
automovilística europea ocupa una "posición de liderazgo" por lo que se
refiere a investigación, desarrollo y tecnologías. No obstante,
reconoció que "no hay que subestimar los desafíos" en materia de
productividad, costes laborales y sobrecapacidad.
En el primer capítulo, la Unión Europea se encuentra en condiciones
de inferioridad frente a Estados Unidos y Japón, ya que la
productividad del trabajo en la UE de los antiguos 15 Estados miembros
es un 25% inferior a la de EEUU y un 30% menos que la de Japón.
Por lo que se refiere al coste por hora trabajada, las cifras en la
UE-15 son comparables a las norteamericanas, pero superan en un 10% a
las de Japón y representan más del triple del nivel de Corea. |