En tres continentes continuaron ayer las protestas de musulmanes contra la publicación de viñetas del profeta Mahoma en Dinamarca y otros países, con al menos 15 muertos en Nigeria, cuando miles de manifestantes atacaron a cristianos e incendiaron 15 iglesias. Una protesta pacífica pero enérgica juntó a más de 15 mil personas en la Plaza Trafalgar del centro de Londres. En Pakistán, dos líderes de un grupo religioso fueron arrestados después de que el gobierno prohibió una marcha multitudinaria en la capital, Islamabad, originalmente planificada para hoy.
Con las muertes en Nigeria llegan a al menos 45 los muertos en el mundo musulmán. Los manifestantes atacaron y saquearon tiendas propiedad de la minoría cristiana, originaria del sur del país en su mayor parte. La mayoría de los muertos eran cristianos.
Nigeria, el país más poblado de Africa, con más de 130 millones de habitantes, está dividido en gran medida entre un norte predominantemente musulmán y un sur cristiano en su mayoría.
Las caricaturas, que aparecieron por primera vez en un periódico danés en septiembre, han desatado protestas en varios países del mundo, en ocasiones violentas. Un dibujo muestra al profeta Mahoma portando un turbante con forma de bomba y una mecha encendida. El islam prohíbe las representaciones físicas de Mahoma, por temor de que puedan derivar en una idolatría.
Otros periódicos occidentales, principalmente en Europa, han reimpreso las caricaturas, bajo el argumento de que tienen derecho a la libertad de expresión y que los dibujos tienen un valor noticioso.
En Londres, las pancartas de los manifestaban rezaban “Libertad de expresión = insultos baratos” y “¿Cómo se atreven a insultar al santo profeta Mahoma?”.
“Todo musulmán comprende este concepto básico de la importancia que tiene Mahoma en su vida”, dijo Taji Mustafa, portavoz del Comité de Acción Musulmana, que organizó el evento. “Así, cuando es criticado, los jóvenes y viejos resultan profundamente afectados. Mientras siga este abuso seguiremos protestando”.
En Pakistán, el gobierno advirtió ayer a grupos islámicos radicales que no realicen demostraciones en la capital, mientras que la policía en la ciudad de Chaniot disparó contra una multitud que intentaba incendiar tiendas durante una protesta e hirió a cuatro personas. Las autoridades comenzaron a reprimir las manifestaciones después de que al menos cinco personas murieron la semana pasada en diversas ciudades del país.
Funcionarios de inteligencia paquistaníes han dicho que milicianos de grupos extremistas ilegales han estado azuzando la violencia.
También ayer, unas 12 mil mujeres se unieron a una manifestación pacífica en Karachi, en el sur. “Queremos que aquellos que dibujaron esas caricaturas blasfemas sean ahorcados”, dijo Aysha Munawar, una de las líderes del partido, en un discurso. También pidió al gobierno que corte relaciones diplomáticas con aquellos países donde fueron reimpresos los dibujos.
En Libia, el gobierno de Moammar Gadafi anunció la suspensión del ministro del interior, Nasr al Mabrouk, después de la muerte de 11 personas durante una manifestación en la que se incendió el viernes el consulado italiano en Bengazi. El primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, responsabilizó de los disturbios a su propio ministro para las Reformas, Roberto Calderoli, que causó protestas de musulmanes porque lució en televisión una camiseta estampada con una de las polémicas caricaturas de Mahoma.
Calderoli, del federalista partido Liga Norte, presentó ayer su dimisión, pero dijo que aunque había vestido la camiseta “en solidaridad con todos aquellos alcanzados por la violencia ciega del fanatismo religioso”, nunca quiso “ofender a la religión musulmana o ser pretexto de más violencia”.
También dijo que Occidente sufre “un auténtico ataque. Pese a las amenazas de muerte que me han llegado estos días, seguiré luchando por los valores en los que creo”, agregó Calderoli.
En Austria, cerca de mil musulmanes marcharon pacíficamente en el centro de Viena ayer para protestar por la publicación de las caricaturas del profeta Mahoma, de acuerdo con informes de la prensa local. Los manifestantes gritaron “frenen la cruzada contra el islam”, “Alá es grande” y “Sólo hay un dios y Mahoma es su profeta”.
En Francia, unas dos mil personas se manifestaron en la localidad de Montpellier en protesta por la publicación en medios galos de las caricaturas. No se informó de víctimas ni destrozos.
Una delegación de representantes cristianos de Dinamarca se reunió ayer con el imán que encabeza el principal centro de estudios sunita en la capital egipcia y ambos denunciaron las violentas protestas por las caricaturas del profeta Mahoma, pero no llegaron a un acuerdo sobre la forma de acabar con la crisis.
El gran imán Mohamed Sayyed Tantawi, de la Universidad Al Azhar, dijo que el primer ministro danés debe ofrecer una disculpa por las caricaturas que aparecieron por primera vez en el periódico Jyllands Posten, en septiembre.
El obispo Karsten Nissen, de la Iglesia Luterana Evangélica de Dinamarca replicó que para el primer ministro danés Anders Fogh Rasmussen es imposible ofrecer una disculpa por lo que publicó un diario.
El dibujante danés Kurt Westergaard, autor de la caricatura del profeta Mahoma con un turbante en forma de bomba, dijo que no se arrepiente, en unas declaraciones que publicó ayer el periódico escocés The Herald.
Westergaard explicó que la inspiración para su viñeta fue “el terrorismo, que recibe su munición del islam”. Preguntado sobre si se arrepiente de la viñeta o de su publicación, contestó: “No”. |