Los esfuerzos asistenciales para salvar de la muerte a miles de niños
por falta de alimentos en Níger están ganando terreno tras meses de
demoras, mientras las agencias de cooperación luchan por evitar una
hambruna mayor, dijeron el jueves cooperantes.
Las donaciones de emergencia han aumentado de manera importante en
respuesta a las dolorosas imágenes de niños demacrados, disparando
operaciones de ayuda tras nueve meses de peticiones de ayuda del
gobierno para 3,6 millones de personas hambrientas.
'En las
últimas dos semanas la ayuda aumentó de manera asombrosa', señaló
Stefanie Savariaud, una portavoz del Programa Mundial de Alimentos
(WFP, por sus siglas en inglés) de las Naciones Unidas.
'La
comida está tanto en camino como en depósitos, lista para ser
distribuida... Realmente esperamos que sea una cuestión de días, porque
no tenemos más tiempo que perder', añadió desde Niamey, capital de este
país del oeste africano.
La sequía e invasiones de langostas el
año pasado acabaron con las cosechas de miles de pueblos rurales en
este país principalmente desértico, en el margen sur del Sáhara, en el
que la pobreza y el hambre mata a uno de cada cuatro niños menores de
cinco años, aún en buenas épocas.
Los cooperantes dicen que casi
un millón de niños sufren de malnutrición en Níger este año, con
150.000 tan desnutridos que pueden morir si no reciben ayuda de
emergencia. No hay datos nacionales, pero los médicos estiman que
cientos ya han muerto.
Autoridades gubernamentales en Níger y
cooperantes internacionales dicen que la lenta respuesta de países
donantes tras meses de peticiones han permitido que la situación llegue
a una magnitud de emergencia, aumentando dramáticamente el coste de
salvar vidas.
Dirigentes de la ONU dicen que los problemas para
obtener comida en la región también han entorpecido la respuesta,
mientras que la oposición política de Níger ha acusado al gobierno de
una 'falta de responsabilidad criminal' por fallar en organizar una
respuesta más eficaz.
COMIDA PARA 1,5 MILLONES DE PERSONAS
El WFP dice que apunta a distribuir comida para 1,5 millones de
personas, comenzando con 275.000 en los próximos días, mientras el
gobierno planea asistir a cerca de 1,3 millones de personas
desperdigadas en áreas rurales del sur del país.
Autoridades de
cooperación dicen que el gobierno ha estado renuente a lanzar una
distribución de comida tan extendida hasta mediados de julio, temiendo
que pudiera afectar a los esfuerzos a largo plazo para estabilizar los
precios de los alimentos y quizás llevar a una dependencia de la ayuda
exterior.
Ahora, los cooperantes planean proveer comida gratis a
enormes cantidades de personas en los pueblos más castigados, esperando
evitar hambrunas masivas antes de la cosecha de octubre.
'Ahora
que la respuesta se ha puesto en marcha, quizás evitemos una situación
de hambruna masiva', dijo Anita McCabe, una portavoz de la agencia de
cooperación irlandesa Concern. 'Es una gran crisis alimentaria y hay
muchos niños malnutridos, pero en esta etapa no se trata de una
hambruna hecha y derecha'.
Además de Níger, Mauritania y Mali también sufren de escasez de comida por la sequía y las langostas del año pasado.
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