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La Guardia Suiza celebra 500 años dedicada al cuidado del Sumo Pontífice |
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escrito por eluniversal.com
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Cuando el papa Julio II se enfrentaba políticamente contra franceses y españoles, tuvo que buscar protección militar y en vista de la desconfianza que existía en Roma, el Papa decidió contratar a 200 hombres suizos, provenientes de Lucerna y Zúrich, que tenían fama de ser mercenarios fiables, señaló DPA. Llegaron marchando el 22 de enero de 1506 para comenzar su servicio esa misma noche. Roma. En la basílica de San Pedro están unos jóvenes de uniformes coloridos y lanzas alzadas que vigilan el Vaticano. Se conocen como la Guardia Suiza y su historia se remonta 500 años atrás.
La Guardia Suiza es llamada "el Ejército más pequeño del mundo", porque son 110 guardias para los 500 ciudadanos del Vaticano. Pero eso no quiere decir que el Vaticano sea un Estado fuertemente armado. Sólo cuentan con gas paralizante, conocimientos de kárate y armas de fuego de mano.
En un período, esta Guardia fue cambiada por alemanes, debido a un saqueo ocurrido en Roma el 6 de mayo de 1527, por mercenarios alemanes y españoles. En este ataque los guardias suizos fueron degollados ante los ojos del papa Clemente VII, quien se refugió en la basílica de San Pedro.
Por ello, se contrataron guardias germanos hasta 1542, cuando los suizos volvieron a asumir el trabajo. La fecha del traumático asalto se recuerda todos los años.
Hoy los suizos vigilan las entradas al Estado vaticano, pero sin especial tensión. Pero considerar a la Guardia Suiza sólo un ejército de opereta es algo que a su comandante, Elmar Theodor Maeder, no le gusta. Hace poco trascendió que el comandante solicitó más competencias para sus hombres.
El 4 de mayo de 1998 representa un hito en la historia de la Guardia Suiza. Esa noche un joven agente asesinó al comandante Alois Estermann y a su esposa venezolana, para finalmente suicidarse. La versión oficial fue que el joven cedió a un "ataque de locura".
Desde entonces la psicología de los reclutas es seguida de cerca. Las personalidades demasiado impetuosas son rechazadas. Además, los guardias deben ser ciudadanos suizos, católicos, medir al menos 1,74 metros y hablar alemán. Aunque se dio una excepción con un guardia nacido en India de padres suizos, hay una regla que Maeder no tiene previsto modificar: las mujeres no entran en su tropa. "Los hombres son jóvenes, viven en el cuartel y allí es todo muy estrecho. No quiero tener problemas", dijo. |