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La policía británica buscaba el lunes a
los cuatro hombres detrás de los fallidos ataques a la red de
transporte de Londres la semana pasada, temiendo que pudieran
volver a después de se revelaron imágenes de los sospechosos
captadas por cámaras de seguridad.
Los hombres intentaron hacer estallar bombas en tres trenes
subterráneos el jueves pasado, exactamente dos semanas después
de que atacantes suicidas mataron a 52 personas en explosiones
que funcionarios han vinculado con la red Al Qaeda.
La policía intentaba afinar el foco en lo que han llamado
la mayor cacería de su historia, después de que dispararon a
muerte equivocadamente a un electricista brasilero que creían
que era un atacante suicida.
Una portavoz de la policía dijo a Reuters que los atacantes
"podrían golpear otra vez, por lo tanto esta es una carrera
contra el tiempo. Todavía es una situación muy fluida. Las
investigaciones se están moviendo a paso rápido."
"No hay ninguna razón para creer que ellos han abandonado
el país. Podrían estar resguardados en casas de seguridad,"
añadió.
Los ataques recientes han generado frecuentes alertas de
seguridad en Londres, mientras las personas que se desplazan en
las redes de transportes dan alarmas sobre bolsos que parecen
abandonados o personas cuyo comportamiento les parece
sospechoso.
Los periódicos del fin de semana se llenaron de fotografías
obtenidas de los circuitos cerrados de televisión que captaron
imágenes de los cuatro sospechosos y la policía pidió
públicamente colaboración con datos que pudieran ayudar en su
captura.
La policía declinó confirmar reportes sobre un quinto
hombre involucrado. El sábado, la policía encontró lo que
parece haber sido una quinta bomba, abandonada en el noroeste
de Londres.
Pero las investigaciones dieron un vuelco y la reputación
de la policía británica fue criticada severamente cuando un
hombre brasilero murió baleado por error, el viernes, durante
los intentos de los detectives por dar con los atacantes.
DISPARO EN LA CABEZA
Jean Charles de Menezes, de 27 años, recibió cinco disparos
en la cabeza después de ser perseguido por la policía en un
tren subterráneo, dijeron testigos.
La policía dijo que Menezes fue seguido desde un conjunto
de apartamentos en el sur de Londres que estaban bajo
vigilancia desde los ataques del 21 de julio y que le
dispararon después de que huyó de la policía armada, que ordenó
detenerlo.
El gobierno brasileño demandó una investigación sobre la
muerte. Brasileños residentes en Londres organizaron vigilias y
los familiares del electricista están considerando demandar a
la policía.
El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso
Amorim, que se reunirá el lunes con su par británico, Jack
Straw, dijo: "El gobierno brasileño y la gente están choqueados
y perplejos de que un hombre inocente y pacífica haya sido
asesinada."
Pese a las preocupaciones de activistas de derechos
humanos, la policía dijo que no abandonará lo que llama
"disparar a matar" para proteger de nuevos ataques suicidas. lA
La fuerza advirtió que más personas podrían morir durante la
investigación.
Una encuesta de opinión mostró el lunes que un 71 por
ciento de los británicos defiende a la policía.
El ministro del Interior británico, Charles Clarke dijo:
"Claramente hubo un error que lamentaremos por siempre. Pero no
creo que esto signifique que ellos estén equivocados,"
aludiendo a las "espantosas" circunstancias con que la policía
ha debido lidiar tras los ataques.
Una encuesta de opinión en el periódico Daily Mirror
sugirió que los británicos creen que el apoyo de su gobierno a
la guerra en Irak contribuyó a que ocurrieran los ataques en
Londres, un vínculo que el primer ministro, Tony Blair, ha
negado.
Cerca de un cuarto de los entrevistados cree que Irak fue
la principal causa de las explosiones, mientras que un 62 por
ciento dice que fue un factor que contribuyó con esa situación.
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