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Para los expertos de la Sociedad Española del Dolor (SED) está claro: "Muchas veces, la patología desaparece pero el dolor continúa", según subrayó su presidente, Alberto Camba, en la presentación de un estudio sobre dolor lumbar. Para Alfredo Carrato, presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), el dolor es el síntoma más frecuente en pacientes oncológicos y uno de los más terribles. El dolor lumbar es una de las patologías más prevalentes en los países industrializados. De hecho, en Europa, el 80 por ciento de la población sufre dolor de espalda en algún momento de su vida. Éste es uno de los datos que arroja el estudio "Valoración socio-epidemiológica del paciente con dolor de espalda", realizado por la Sociedad Española del Dolor (SED) y que se presentó el pasado 15 de noviembre en Madrid, con motivo del Día del Dolor. Este trabajo epidemiológico realizado en 14 hospitales, incluye a pacientes de toda la geografía española.
Según explicó el doctor Carlos de Barutell, presidente de la SED, el trabajo también revela que entre un 30 y un 50 por ciento de los afectados vuelve a sufrir dolor lumbar de nuevo.
"Además, la repercusión laboral de la lumbalgia es alarmante: es una de las principales causas de limitación e incapacidad laboral", recalcó este experto. Y es que los resultados del estudio apuntan a que cerca del 52 por ciento de los pacientes asegura haber estado de baja a causa del dolor. Como dato curioso señaló que el absentismo laboral en hombres es superior al de las mujeres, un 60 por ciento frente a un 40 por ciento.
Pero los problemas que conlleva el dolor lumbar van mucho más allá. Puede provocar trastornos psicológicos en muchos de los afectados, entre los que resaltan la ansiedad y la depresión, así como trastornos del sueño. En este sentido, el presidente de la SED, apuntó que el 40 por ciento de los encuestados requiere hipnóticos y el 43 por ciento se despierta a causa del dolor.
Asimismo, tal y como señaló Barutell, un 43 por ciento de los participantes en el estudio aseguró sufrir también hipertensión arterial, lo que agrava aún más la situación a la hora de administrar tratamientos farmacológicos, como los AINE (antiinflamatorios no esteroideos), que además se caracterizan por provocar diversos efectos adversos, entre los que destacan problemas gastrointestinales graves, como úlceras o perforaciones.
Por su parte, el doctor Alberto Camba, presidente electo de la SED, insistió en la importancia de considerar el dolor, por sí mismo, "como una enfermedad y no como un síntoma". Para corroborar esta afirmación, Camba subrayó que "en muchas ocasiones la patología desaparece pero el dolor continúa".
El dolor oncológico supone también un motivo de preocupación para los especialistas. Se estima que el 40 por ciento de los pacientes con cáncer padecerán dolor en algún momento de su enfermedad, cifra que aumenta hasta superar el 80 por ciento en estadios avanzados. En el momento del diagnóstico, el dolor está presente entre el 30 y el 40 por ciento de los pacientes.
A juicio del doctor Alfredo Carrato, presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), el dolor es "el síntoma más frecuente en estos enfermos siendo, además, uno de los más terribles debido a su elevado impacto en la calidad de vida del paciente".
No obstante, los expertos reunidos con motivo de la presentación de la "Guía rápida SEOM: tra-tamiento médico del dolor oncológico" se mostraron optimistas en cuanto a lograr un mejor control del dolor. En este sentido, el doctor Carlos Camps, jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital General de Valencia apuntó que "con los tratamientos disponibles, se podría lograr un control del dolor entre el 75 y el 95 por ciento de los pacientes con cáncer". No obstante, estos porcentajes están aún muy por encima de los reales. |