Cuando
se inició julio, los embalses de la capital holguinera habían
tenido cierta recuperación. Existían 60 días de reserva de agua.
Después se produjo la amenaza del huracán Dennis y aunque felizmente
no pasó por el territorio del norte oriental cubano, si dejó algunos
beneficios con lluvias, que fueron intensas en determinadas zonas
de los municipios Cacocum y Calixto García.
El peligroso huracán Dennis pasó a la historia, el séptimo mes
del año queda atrás y los holguineros parecen que vuelven al peor
momento de la intensa sequía que obligó a declarar el alerta,
hace este 29 de julio, exactamente dos años.
Si junio se presentó como el mejor mes de lluvias del presente
año, julio ha sido todo lo contrario. Muy por debajo de la media
tradicional y lo que es peor, un gradual descenso de las reservas
de agua, que sobre todo en la capital provincial de Holguín, obligan
a retomar todas las alternativas para proteger la población, mediante
el abasto del líquido en vehículos automotores.
Nuevamente ha colapsado Cacoyugüín, el más viejo, pero siempre
eficiente sistema Norte. Por el Sur, en Güirabo, quedan unas 48
horas de cobertura y en el este, Gibara, la cobertura es de 14
días.
Durante el mes de junio, cuando la situación era más holgada,
la provincia de Holguín gastó en tareas de la sequía 82 mil 460 litros de gasolina
y 232 mil de diesel. A los precios del mercado nacional, subvencionado
este combustible, representarían en total más de cien mil pesos,
sin contar otros egresos en salarios, alimentación, entre otros,
que no son pocos.
Ahora, ante el agravamiento de la sequía, ya se dieron indicaciones
para incrementar la cantidad de vehículos movilizados, buscar
nuevas fuentes de abasto, aunque incluyan su traslado desde largas
distancias como el caso de Cañada de Auras, en Cacocum, desde
donde se habilitó un tren-cisterna, que ahora duplica su
capacidad y de ser necesario, dará dos viajes diarios.
Actualmente son unos l00 vehículos los incorporados a los distintos
Consejos Populares activados por la sequía. En estos momentos
se procede a incrementar sus capacidades de traslado con nuevos
recipientes y se crean condiciones para duplicar la cantidad de
forma paulatina.
Así está la situación en Holguín, la tercera provincia en importancia
del país, (después de La
Habana y Santiago de Cuba), el territorio más
largo de Cuba y el tercero en densidad demográfica, con más de
un millón de habitantes.
Mientras tanto, sigue acometiéndose el mayor plan inversionista
del país en la voluntad hidráulica, que incluye el trasvase este-oeste,
para trasladar agua desde las montañas de Sagua de Tánamo, hasta
las cercanías de Holguín en una primera fase y después hasta la
presa Juan Sáez, en Las Tunas.
Se procede asimismo a la total rehabilitación del acueducto en
la capital del territorio y la construcción de varios sistemas
y redes en los municipios, junto a potabilizadoras y conductoras,
que permitirán, en un período no mayor de 4 años, resolver definitivamente
el problema del abasto de agua.
A dos años del alerta por intensa sequía, no cede el rigor, pero
los holguineros tampoco. Se demuestra en el intenso verano, cuando
se mantienen las piscinas al servicio de la población y las playas
permanecen llenas de domingo a domingo.
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