Ir y volver al colegio andando puede aportar grandes dosis de salud
en los niños. Un estudio británico publicado en la última edición del
British Medical Journal ha investigado la forma de transporte qué
utilizan los pequeños y cómo influye en su actividad física.
En los resultados los adolescentes que hacen el trayecto de ida y
vuelta colegio tenían niveles de actividad intensa comparándolo con los
adolescentes que para desplazarse al centro escolar utilizaban medios
de transporte. El estudio se llevó a cabo con 92 alumnos de entre 13 y
14 años escogidos entre cuatro escuelas de Edimburgo, en Escocia. A los
alumnos se les pidió que llevaran un acelerómetro, un aparato que se
utiliza para medir el movimiento vertical y así poder calcular el
ejercicio diario.
Se dividió a los chicos en tres grupos distintos según la manera en que
la realizaban los trayectos de ida y de vuelta. Uno de los grupos
consistía en los chicos que iban y volvían en coche o en autobús
escolar. Otro de los grupos estaba compuesto por los adolescentes que
hacían solo uno de los trayectos andando.
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