Con aire fresco Imprimir E-Mail
El calor y el ejercicio provocan el sudor. Los desodorantes otorgan una sensación de limpieza, frescor y bienestar, y protegen de la proliferación de las bacterias que causan el mal olor, pero las inyecciones de botox son la alternativa más eficaz y segura para disfrutar siempre de aire fresco.

El sudor es un proceso biológico que contribuye a la termorregulación del cuerpo cuando hace mucho calor, y a través de él se eliminan toxinas.

"Líquido claro y transparente que segregan las glándulas sudoríparas de la piel de los mamíferos y cuya composición química es parecida a la de la orina", así lo define la Real Academia de la Lengua Española.

Existen dos tipos de sudor: el físico y el emocional. El calor y la práctica de ejercicio son los encargados de generar el primero. El estrés, el temor, el miedo dan paso al segundo.

Hay soluciones cosméticas a la medida de cada nivel de sudoración. Si se padece hiperhidroxis, la medicina estética, botox, o la cirugía son las mejores aliadas.

¿POR QUÉ SE GENERA EL SUDOR?.

El sudor está generado por tres tipos de glándulas sudoríparas: ecrinas, apocrinas y apoecrinas. Una persona sana, que vive con una temperatura ambiental entre 25-30 grados, el calor que genera el organismo lo libera por irradiación. Si sube la temperatura exterior o se hace ejercicio entran en funcionamientos las glánduras ecrinas, encargadas de captar el líquido del plasma sanguíneo y eliminarlo a través de los poros con el fin de equilibrar la temperatura.

Las glándulas aprocrinas, situadas en las axilas, el pecho y los genitales, eliminan una secreción que contiene feromonas y dan lugar a un sudor más espeso. Y las apoecrinas, ubicadas en las axilas, son similares a las apocrinas y poco conocidas.

Pero, ¿sabía que el sudor no huele?

 
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