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Detección de productos milagro |
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La necesidad de productos milagro para enfermedades incurables y de
métodos con propiedades mágicas para satisfacer miles de deseos
imposibles es tan antigua como el ser humano y sigue tan vigente como
siempre en las sociedades desarrolladas. El Consejo General de Colegios
Farmacéuticos de España ha creado un Centro de Detección de Productos
Milagro para dar una respuesta rápida en sus establecimientos a la
proliferación de estas ofertas, que en algunos casos pueden incluso ser
peligrosas para la salud.
El desarrollo de la comunicación por Internet y
la posibilidad de realizar agresivas campañas de publicidad en
diferentes medios hace que sea bastante común encontrar en el mercado ofertas de productos que en muchos casos son ilegales y que se promocionan en anuncios que suelen durar muy poco tiempo para eludir el control administrativo.
El Consejo General de Colegios Farmacéuticos de España ha creado hace apenas dos meses un Centro de Detección de Productos Milagro
para dar una respuesta rápida en sus establecimientos a la
proliferación de estas ofertas, que en algunos casos pueden incluso ser
peligrosas para la salud.
Por
fortuna, en la mayoría de los casos los productos milagro son inocuos
para la salud, aunque perjudiciales para el bolsillo, ya que lo único
que suponen es una estafa para los consumidores, que pueden llegar a gastarse enormes cantidades sin pararse a pensar que en realidad lo que les venden es ilusión.
Los reclamos suelen ser atractivos
y dan muestra de la astucia de los vendedores de estos productos, que
suelen ofrecerse con una farfulla seudocientífica que oculta una
absoluta falta de consistencia, al atribuir propiedades curativas a los
más impensables elementos.
Algunos ejemplos que se han llegado a
vender bajo promesas de propiedades curativas son un simple recipiente
de agua potable, supuestamente imantada, cuando el agua no se puede
magnetizar, mediante estrategias publicitarias que le atribuyen efectos
maravillosos.
Difícil clasificación
Es
difícil hacer una definición oficial de todos estos productos, tan
variados como la imaginación humana y ante los que los farmacéuticos
insisten en que la clave para reconocerlos no suele estar en su composición,
con diversos materiales y preparados con supuestas fórmulas secretas,
sino en la forma que se ofrece y el que se suele hacer fuera de los
cauces normales de la distribución sanitaria.
Los hay para todos los gustos y ofrecen adelgazar sin esfuerzo, potenciar la capacidad sexual o la mejora del rendimiento físico y psíquico,
pero también curas para enfermedades graves como el cáncer, el sida y
para otras afecciones que son muy frecuentes como la artrosis o la
hipertensión.
Consultar al médico o farmacéutico en caso de duda
El Consejo General de Colegios Farmacéuticos dice que se diseñan y comercializan mediante la búsqueda de lagunas en algunas reglamentaciones
y que utilizan siempre la ingenuidad y sugestión de las personas, que
necesitan creer que pueden conseguir algo sin esfuerzo o que buscan un
tratamiento eficaz para un problema de salud.
Aprobar un examen
sin estudiar, conciliar el sueño cuando se está preocupado, perder
algunos kilos sin dejar de comer, un afrodisiaco que permita recuperar
el deseo sexual y las ganas de vivir cuando se está deprimido o
recuperar la flexibilidad de las articulaciones jóvenes son promesas
atractivas que mucha gente está dispuesta a escuchar.
Los profesionales sanitarios recuerdan que es ilegal la inducción al consumo de estos productos
e informan de que los medicamentos pasan por estrictos controles antes
de su aprobación, tras los que se puede garantizar su seguridad y
efectividad.
Por ello insisten en aconsejar a todos las personas tentadas de comprar estos productos que hay que consultar siempre al médico y farmacéutico
y que ante una promesa demasiado tentadora y fuera de los cauces
habituales de distribución, lo mejor es desconfiar y no tirar el dinero.
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