Los latinos padecen la enfermedad en una
proporción de dos a uno respecto a los blancos de otros grupos étnicos
de Estados Unidos
La diabetes tipo 2, que ocurre cuando el páncreas
no produce suficiente insulina, es dos veces mayor en los latinos que
en los blancos no latinos en Estados Unidos. Dos millones o 10.2 por
ciento de todos los latinos en Estados Unidos tienen diabetes y
aproximadamente 24 por ciento de los méxicoamericanos en este país
padecen la enfermedad, reporta la Asociación Americana de Diabetes (ADA
por sus siglas en inglés). Mientras, un 26 por ciento de los
puertorriqueños entre los 45 y 74 años tienen diabetes y casi 16 por
ciento de los cubanos en Estados Unidos entre los 45 y 74 años padece
esa enfermedad. Alejandro, un niño mexicano de seis años, juega,
corre y va a la escuela; la diferencia con los pequeños de su edad es
que su vida depende de la insulina. Alejandro parece un adulto cuando
él mismo se inyecta la insulina en el brazo. A veces le ayuda su
hermano Tony, de ocho años, ya que su madre trabaja todo el día.
Linda, madre de Alejandro, dice que su hijo vive de milagro. "Un día
dejó de comer y me preocupé mucho, le dio fiebre y de inmediato lo
llevé al doctor. Llegó con 400 de azúcar, y el doctor me dijo que si me
hubiera tardado más las consecuencias hubieran sido terribles, tal vez
un coma diabético. En esa ocasión le subió el azúcar pero también le ha
bajado hasta 28, es una enfermedad muy difícil". Alejandro lleva
una dieta especial, lo que le enoja mucho. Linda explica que le tiene
que esconder los dulces para que no abuse y come de todo pero en
cantidades pequeñas. "Un día descubrí que en su mochila y en su
recámara tenía dulces escondidos y me sentí muy mal, me dio mucha
tristeza, su organismo le pide azúcar, pero él sabe que es malo por la
diabetes".
Enfrenta con optimismo el mal
El pequeño Alejandro responde que a pesar de que está enfermo "me
siento bien y mi hermano me cuida mucho y también mis maestros en la
escuela y mi mamá, todos". Alejandro tenía cinco años cuando le
detectaron diabetes. "Me di cuenta que el niño estaba consumiendo
líquidos de una manera exagerada y de una manera desesperada, lo llevé
al doctor y tras varios estudios le detectaron diabetes tipo uno, que
es aquella en la que el cuerpo destruye las células que producen la
insulina. Este tipo de diabetes es más común en niños y adolescentes. De acuerdo a la ADA, esta enfermedad es la quinta causa de muerte en Estados Unidos y no tiene cura.
Alejandro es atendido en el Childrens Hospital de San Diego, en la
clínica especializada para atender la diabetes. "Yo estoy muy
agradecida con la ayuda que le dan a mi hijo. Yo tengo 15 años en este
país (tiene 28 años de edad) y sigo siendo ilegal, llevo 12 años
esperando obtener por lo menos la residencia y nada, pero
afortunadamente mis hijos nacieron aquí y tienen derechos como el
seguro médico", explica Linda. Linda trabaja limpiando casas y
vende ropa y accesorios entre sus conocidos. Se separó de su esposo,
adicto a las drogas, hace cuatro meses. "No puedo con dos enfermos, era
una situación que estaba acabando conmigo, y mi prioridad es mi hijo",
afirmó. La diabetes es la causa principal de la enfermedad renal
terminal (falla del riñón) y es responsable de 43 por ciento de los
nuevos casos de este padecimiento. Entre las personas con
diabetes, los méxicoamericanos tienen un riesgo entre 4.5 y 6.6 más
alto de desarrollar la enfermedad renal terminal, según la Asociación
Americana de Diabetes. La ADA explica que las personas con
diabetes pueden reducir el riesgo de complicaciones cuando están
educadas sobre su enfermedad, cuando aprenden y practican las destrezas
necesarias para controlar los niveles de colesterol y glucosa en la
sangre y la presión arterial y cuando acuden regularmente al médico.
Linda tiene muchas esperanzas de que su hijo seguirá adelante y vivirá
muchos años, "el doctor de Alejandro me cuenta que cuando él era
pequeño también le detectaron diabetes, tenía cinco años y me dice que
siempre estuvo atendido y sus padres siguieron las instrucciones de los
médicos. Hoy ya está grande, tiene como 60 años y está enterito el
señor".
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