|
Los fumadores brasileños mayores de 15
años disminuyeron de 32 a 19 por ciento de 1989 al 2003, según datos
divulgados por el Ministerio de Salud, al celebrarse hoy el Día
Nacional contra el Tabaquismo.
No obstante, los efectos nocivos de ese hábito aún causan la
muerte anualmente de aproximadamente 200 mil brasileños, víctimas de
cáncer de pulmón, de boca y gastrointestinal, así como de enfermedades
cardiovasculares.
La estatal Agencia Brasil indicó que, por los resultados de
su política en este campo, el gobierno nacional fue escogido por los
192 miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para presidir
las negociaciones del primer tratado internacional de combate al
tabaquismo.
A pesar de haber encabezado ese proceso y ser el primer
Estado en firmar ese documento, Brasil aún no lo ratificó, pues está
pendiente de aprobación en el Senado, y el plazo para hacerlo termina
el 7 de noviembre, agrega.
Los países que hasta entonces no se sumen a esa Convención
no participarán de la Primera Conferencia de las Partes, en febrero de
2006, y no tendrán derecho al beneficio del apoyo técnico y financiero
previsto por esta para desarrollar alternativas al cultivo del tabaco.
Brasil, según esa fuente, es el primer exportador y segundo productor de tabaco del mundo.
La coordinadora del Programa Nacional de Control del
Tabaquismo del Instituto Nacional del Cáncer, Tania Cavalcante, dijo
que existe una presión muy fuerte de las transnacionales tabacaleras
para que el Senado no apruebe la Convención.
Señaló que esas firmas "se benefician de la mano de obra
barata y de las tierras de los cultivadores brasileños de tabaco", a
los cuales ese tratado daría "alternativas económicamente viables" para
abandonar ese cultivo.
|