El calcio es un mineral que llega hasta la sangre a través de la dieta
y de su movilización desde los huesos. Una ingesta permanente a través
de alimentos ricos en calcio, de modo que se cubran las necesidades
nutricionales, es esencial para prevenir enfermedades como la
osteoporosis.
Las mujeres embarazadas o madres en periodo de lactancia: 1.200 mg al
día en las adultas y 1.600 mg al día en las adolescentes. Las mujeres
posmenopáusicas que no siguen un tratamiento estrogénico: 1.500 mg al
día.