El deseo oculto Imprimir E-Mail
Podría ser cuestión de información y de percepción. En general los hombres se preocupan por el tamaño de su pene y muchos sienten que el suyo no es tan grande como ellos desearían. Motivados quizá por la idea de que un órgano más grande los hará más atractivos y les dará mayor seguridad personal, recurren a una serie de técnicas con la intención de modificar sus dimensiones. Pero el punto está en que ni necesariamente son más atractivos ni forzosamente los métodos funcionan. Y aun cuando lo lograran, si no modifican o amplían sus destrezas amatorias, difícilmente obtendrán el resultado buscado que, finalmente, es ser mejores amantes para ser más deseados y queridos.
Hace unos días, en una emisión (discúlpeme, no recuerdo el nombre) transmitida en el canal FX, que se anuncia como el canal de lo que los hombres quieren ver, los presentadores abordaron el tema de las técnicas para hacer crecer el pene. Los voluntarios seguían distintos tratamientos para lograr el objetivo, entre ellos tirar de su órgano varias veces al día para hacer que éste se extendiera, usar una bomba de vacío para alargarlo y tomar pastillas que prometían un aumento de volumen. Al final del periodo indicado eran revisados por un especialista, que corroboraba que los efectos habían sido nulos. Pero el deseo de estos jóvenes, al igual que el de muchos otros, seguía presente.
La inconformidad surge de pensar que hay un tamaño deseado y para contrarrestarla, estudiosos del Hospital de la Universidad del Cairo en Egipto proponen que la información puede dar buenos resultados. Según sus observaciones a hombres incómodos con el tamaño de su órgano sexual, reportadas en la revista médica Urology, la mayoría consideraban que un pene de tamaño normal en estado de flacidez, debía medir alrededor de 13 centímetros, parámetro a partir del cual, por supuesto, muchos lo tenían pequeño. Pero después de sesiones educativas en las que se les informaba sobre los rangos normales, la insatisfacción de 79 de los 92 hombres estudiados se resolvió, aunque los otros 13 siguieron deseando aumentar sus dimensiones.
Pero insisto, un órgano más grande no garantiza una vida sexual más satisfactoria, que es en muchos casos la demanda oculta.
Los fabricantes de fármacos para la disfunción eréctil han detectado este deseo y hablan de un nuevo tipo de hombre, del Vitasexual, acuñado por Bayer, o de Van, que es como lo identifica Pfizer. En el caso de los vitasexuales, según el estudio europeo "La actitud de los hombres frente a la vida amorosa", se trata de hombres de más de 40 años, con una vida profesional y personal activa y a quienes les preocupa no cumplir con las expectativas sexuales de su pareja. Según los datos de este estudio realizado por Ipsos y Bayer, el principal hallazgo es que 44% de los hombres europeos de más de 40 años quieren tener una vida sexual mejor y tienen riesgo o han experimentado disfunción eréctil. Cerca de 60% de los identificados como Vitasexuales extrañan la vida amorosa de la juventud y admiten, con mayor facilidad que los demás, los problemas que han llegado a experimentar, por lo que están más abiertos a buscar un tratamiento para ello. La apertura al diálogo con el médico y la pareja son puntos clave para buscar el tratamiento que pueda mejorar esa condición. Así, también en este caso, se apuesta a la educación y la información como medio para terminar con los mitos e inhibiciones que impiden a los individuos tener una vida sexual plena.
En el caso de Van, el hombre identificado por Pfizer, también se trata de uno que ronda los 40 años, es activo y sobre todo, desea mejorar su vida sexual. Sus problemas de erección pueden no ser mayores, pero sí llegan a afectar esa sensación de satisfacción al tener erecciones no tan firmes como desearían, o presentar un poco más de dificultad para lograrlas o mantenerlas. Una erección más firme también implica sensaciones más intensas, según la apreciación de algunos hombres, además de que reduce, en quienes temen que les falle, la ansiedad de que eso suceda.
Pero, ¿qué está detrás de todo esto, de buscar un mayor tamaño para un mayor desempeño o mejores erecciones para mejores encuentros sexuales? En gran medida la avidez por ser más deseado y más admirado como amante. Por eso, para que la fórmula pueda estar completa, hablar con la pareja sobre sus expectativas, percepciones y preferencias, puede ser de mucha ayuda.
 
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