|
Un entrenamiento dietético sencillo
motivó a un grupo de escolares de 8 a 10 años de edad
a comer mejor, aunque un tercio de la comida regular promedio
de los niños de esa edad está constituido por golosinas,
postres y pizzas, dijo el miércoles un grupo de investigadores.
Es el mayor estudio jamás realizado para precisar el
impacto de la educación dietética de los niños,
y sus resultados respaldan una nueva campaña oficial
destinada a impedir que los niños engorden, mediante
mensajes dirigidos a sus padres, indicó AP.
El estudio "indica que los niños que aprenden a comer
alimentos saludables durante su adolescencia continuarán
comiendo cosas saludables", dijo Elizabeth Nabel, directora
del Instituto Nacional de Corazón, Pulmones y Sangre,
que auspició la investigación.
Un punto clave del plan de entrenamiento es no prohibir
que los niños coman lo que les gusta, sino enseñarles
a llevar una dieta equilibrada: que hay alimentos para
cada día, para dos o tres veces a la semana y para
comer sólo de vez en cuando.
Por ejemplo, comer un desayuno saludable es importante
para mantenerse en forma. Un plato de avena sin azúcar
u otros cereales integrales pueden comerse todos los
días, en tanto que los panqués y barquillos
se reservan para el fin de semana y las medias lunas
o cuernitos se dejan para un día de fiesta o de
vacaciones.
Si se logra que los niños beban leche de bajo
contenido graso, en lugar de leche regular, que coman
una manzana cada día o que prefieran los bastoncitos
de zanahoria o las ciruelas pasas para la merienda,
es posible que continúen con esos hábitos
saludables cuando crezcan, dijo la dietista Linda
Van Horn, de la Universidad Northwestern, que dirigió
el estudio.
Estados Unidos cuenta con 9 millones de niños
excesivamente gordos entre los 6 y los 16 años
de edad, según funcionarios federales de salud.
Esos niños suelen crecer y convertirse en adultos
también gordos, con lo cual se incrementan
sus riesgos de padecer problemas cardíacos,
la diabetes, el asma y otros desórdenes, aparte
de ser víctimas de bromas pesadas y no poder
participar en ciertos deportes o diversiones.
El nuevo estudio siguió la pista a 595 niños,
la mitad de los cuales habían recibido instrucción
especial _junto con sus padres_ para basar su
dieta en alimentos saludables.
Tres años después, los niños
que habían asistido a clases de nutrición
comían más alimentos saludables que
sus contemporáneos en todos los grupos
de comestibles, menos las frutas, dice Van Horn
en el estudio publicado en la edición de
junio de la revista Pediatrics.
Sin embargo, ningún grupo comía
suficientes frutas ni vegetales, dijo Van
Horn.
Problema mundial
Ayer mismo, el secretario general
de la Sociedad Española de Nutrición
Comunitaria, Javier Aranceta, afirmó
en la presentación del I Test de
crecimiento físico, psicológico
y nutricional, que "uno de los problemas
que hay en España es el sobrepeso
y la obesidad infantiles, en donde catorce
de cada cien niños españoles
lo sufren".
Destacó que el problema de la
obesidad afecta más a los chicos
que a las chicas, hasta los 30 años,
al tiempo que resaltó que "se
está evolucionando, de una manera
importante, en el colectivo masculino
y no en el femenino, que tiene una
mayor sensibilidad por los cuidados",
según indicó el portal Terra.com.
El objetivo de este test es detectar,
de forma rápida y eficaz, cualquier
riesgo nutricional, físico
y psicológico que puedan conducir
a un grave problema de obesidad.
|