Los adolescentes que van y vuelven a casa del colegio caminando
muestran unos niveles de actividad física intensa que aquellos que
realizan los desplazamientos en medios de transporte.
Un estudio publicado en la última edición del British Medical Journal revela cómo la forma en que los niños acuden al colegio parece afectar globalmente a su nivel de actividad física,
y que comprender dichos hallazgos puede ser importante para promover
hábitos saludables relacionados con las estrategias de transporte
escolar.
Los investigadores midieron la actividad física de
moderada a intensa entre 92 alumnos de 13 y 14 años matriculados en
cuatro escuelas de Edimburgo (Escocia).
Se
pidió a los niños que llevaran consigo acelerómetros (un instrumento
utilizado para medir el movimiento vertical) durante el día, para ser sometidos a seguimiento durante la jornada escolar.
Los niños fueron divididos en tres grupos:
aquellos que iban y volvían del colegio en coche, autobus o tren; los
que lo hacían andando, y los que iban caminando en un sentido. Los que
siempre andaban eran los que acumulaban la mayor parte de minutos de
ejercicio de moderado a vigoroso durante el día.
En total, el
87 por ciento de los escolares que acudían en transporte acumulaban un
porcentaje del 60 por ciento o más tiempo de moderada a vigorosa
actividad física en días de jornada escolar, comparada con un 90 por
ciento de aquellos que iban andando en un sentido, y el cien por ciento
de los que iban y volvían del colegio andando.
Principales conclusiones
Ir andando al colegio se asocia con un más alto porcentaje de actividad física moderada o intensa
a lo largo del día en comparación con el desplazamiento en transporte,
según los autores del estudio, adscritos a la Universidad de Edimburgo.
Resultados similares se produjeron entre los niños de diez
años, aunque entre los de cinco años la forma en que iban al colegio no
resultaba ya significativa en el conjunto de su actividad física, lo
que sugiere que ir andando al colegio puede ser más efectivo en los niños de más edad.
Las razones para una actividad física incrementada pueden incluir diferencias en la apreciación de la actividad y caminar por la mañana puede estimular una mayor actividad y relación social.
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